Aquí está. O me engaña el cariño que le tengo, ó voy á saber pronto la causa de su mal.

MONTESCO.

¡Oh si pudieses con habilidad descubrir el secreto! Ven, esposa.

(Entra Romeo.)

BENVOLIO.

Muy madrugador estás.

ROMEO.

¿Tan jóven está el dia?

BENVOLIO.

Aún no han dado las nueve.