BENVOLIO.

Nada de rodeos. Para nada nos hace falta un Amorcillo de laton con venda por pañuelo, y con arco, espanta pájaros de doncellas. Para nada repetir con el apuntador, en voz medrosa, un prólogo inútil. Mídannos por el compas que quieran, y hagamos nosotros unas cuantas mudanzas de baile.

ROMEO.

Dadme una tea. No quiero bailar. El que está á oscuras necesita luz.

MERCUTIO.

Nada de eso, Romeo; tienes que bailar.

ROMEO.

No por cierto. Vosotros llevais zapatos de baile, y yo estoy como tres en un zapato, sin poder moverme.

MERCUTIO.