¿Por qué tanta ira, sobrino mio?
TEOBALDO.
Sin duda es un Montesco, enemigo jurado de mi casa, que ha venido aquí para burlarse de nuestra fiesta.
CAPULETO.
¿Es Romeo?
TEOBALDO.
El infame Romeo.
CAPULETO.
No más, sobrino. Es un perfecto caballero, y todo Verona se hace lenguas de su virtud, y aunque me dieras cuantas riquezas hay en la ciudad, nunca le ofenderia en mi propia casa. Así lo pienso. Si en algo me estimas, ponle alegre semblante, que esa indignacion y esa mirada torva no cuadran bien en una fiesta.
TEOBALDO.