Que te despediste á la francesa. ¿Lo entiendes ahora?

ROMEO.

Perdon, Mercutio. Tenia algo que hacer, y no estaba el tiempo para cortesías.

MERCUTIO.

¿De suerte que tú tambien las usas á veces y doblas las rodillas?

ROMEO.

Luego no soy descortes, porque eso es hacer genuflexiones.

MERCUTIO.

Dices bien.

ROMEO.