(Dentro.) Dejadme entrar. Traigo un recado de mi ama Julieta.

FRAY LORENZO.

Bien venida seas.

(Entra el Ama.)

AMA.

Decidme, santo fraile. ¿Dónde está el esposo y señor de mi señora?

FRAY LORENZO.

Mírale ahí tendido en el suelo y apacentándose de sus lágrimas.

AMA.