AMA.

¿Por qué?

JULIETA.

Por nada. Buen consuelo me has dado. Véte, dí á mi madre que he salido. Voy á confesarme con Fray Lorenzo, por el enojo que he dado á mi padre.

AMA.

Obras con buen seso.

(Vase.)

JULIETA.

¡Infame vieja! ¡Aborto de los infiernos! ¿Cuál es mayor pecado en tí: querer hacerme perjura, ó mancillar con tu lengua al mismo á quien tantas veces pusiste por las nubes? Maldita sea yo si vuelvo á aconsejarme de tí. Sólo mi confesor me dará amparo y consuelo, ó á lo menos fuerzas para morir.