Casa de Capuleto.
La SEÑORA y el AMA.
SEÑORA DE CAPULETO.
Toma las llaves: tráeme más especias.
AMA.
Ahora piden clavos y dátiles.
CAPULETO.
(Que entra.) Vamos, no os detengais, que ya ha sonado por segunda vez el canto del gallo. Ya tocan á maitines. Son las tres. Tú, Ángela, cuida de los pasteles, y no repareis en el gasto.
AMA.
Idos á dormir, señor impertinente. De seguro que por pasar la noche en vela, amaneceis enfermo mañana.