¡Por san Francisco y mi santo hábito! ¡Esta noche mi viejo pié viene tropezando en todos los sepulcros! ¿Quién á tales horas interrumpe el silencio de los muertos?
BALTASAR.
Un amigo vuestro, y de todas veras.
FRAY LORENZO.
Con bien seas. ¿Y para qué sirve aquella luz, ocupada en alumbrar á gusanos y calaveras? Me parece que está encendida en el monumento de los Capuletos.
BALTASAR.
Verdad es, padre mio, y allí se encuentra mi amo, á quien tanto quereis.
FRAY LORENZO.
¿De quién hablas?