FRAY LORENZO.
Pues quédate, é iré yo solo. ¡Dios mio! Alguna catástrofe temo.
BALTASAR.
Dormido al pié de aquel arbusto, soñé que mi señor mataba á otro en desafío.
FRAY LORENZO.
¡Romeo! Pero ¡Dios mio! ¿qué sangre es esta en las gradas del monumento? ¿Qué espadas estas sin dueño, y tintas todavía de sangre? (Entra en el sepulcro.) ¡Romeo! ¡Pálido está como la muerte! ¡Y Páris cubierto de sangre!... La doncella se mueve.
(Despierta Julieta.)
JULIETA.