¿Qué ha acontecido?
BRABANCIO.
¡Ay hija mia, desdichada hija mia!
DUX Y SENADORES.
¿Ha muerto?
BRABANCIO.
Peor aún. Para mí como si hubiese muerto. La han sacado de mi casa, le han trastornado el seso con bebedizos de charlatanes, porque sin arte diabólica ¿cómo ella, que no está loca ni ciega, habia de caer en tal desvarío?
DUX.
Sea quien fuere el autor de vuestra afrenta, el que ha privado de la razon á vuestra hija y la ha arrancado de vuestra casa, vos mismo aplicareis con inflexible rigor la sangrienta ley, aunque recaiga en mi propio hijo.
BRABANCIO.