Salen MONTANO y dos CABALLEROS.
MONTANO.
¿Qué se descubre en alta mar?
CABALLERO 1.º
Nada distingo, porque la tormenta crece, y confundidos mar y cielo no dejan ver ni una sola nave.
MONTANO.
Paréceme que el viento anda muy desatado en tierra: nunca he visto en nuestra isla temporal tan horrendo. Si es lo mismo en alta mar, ¿qué quilla, por fuerte que sea, habrá podido resistir al empuje de esos montes de olas? ¿Qué resultará de aquí?
CABALLERO 2.º
Sin duda el naufragio de la armada de los turcos. Pero acerquémonos á la orilla, y ved cómo las espumosas olas quieren asaltar las nubes, y cómo arrojan su rugidora, ingente y líquida cabellera sobre la ardiente Osa, como queriendo apagar el brillo de las estrellas del polo inmóvil. Nunca he visto tal tormenta en el mar.