Pues idos con la vuestra á otra parte, porque si no, me iré yo. ¡Idos lejos!
(Se van.)
CASIO.
¿Oyes, amigo?
BUFON.
No oigo al amigo: te oigo á tí.
CASIO.
Basta de bromas: toma una moneda de oro. Si la dama que acompaña á la mujer del gobernador está ya levantada, dile que un tal Casio quiere hablarla. ¿Se lo dirás?
BUFON.