¿Eso dices?

YAGO.

A su padre engañó por amor tuyo, y cuando fingia mayor esquiveza, era cuando más te amaba.

OTELO.

Verdad es.

YAGO.

Pues la que tan bien supo fingir, hasta engañar á su padre, que no podia explicarse vuestro amor sino como obra de hechicería... Pero ¿qué estoy diciendo? Perdóname si me lleva demasiado lejos el cariño que te profeso.

OTELO.

Eterna será mi gratitud.

YAGO.