PÓRCIA.
Silencio. ¡Por Dios! tanto me lo encareces, que recelo si acabarás por decirme que es pariente tuyo. Vamos, Nerissa: quiero ver á tan gallardo mensajero.
NERISSA.
Su señor es Basanio, ó mucho me equivoco.
PÓRCIA.
Silencio. ¡Por Dios! tanto me lo encareces, que recelo si acabarás por decirme que es pariente tuyo. Vamos, Nerissa: quiero ver á tan gallardo mensajero.
NERISSA.
Su señor es Basanio, ó mucho me equivoco.