¡Dios mio! ¡Y yo que he visto el pañuelo en sus manos! ¡Tú quieres volverme loco, y hacer que trueque en asesinato lo que quiero que sea sacrificio! Yo he visto el pañuelo.

DESDÉMONA.

Él lo encontró en el suelo. Yo no se le dí. Que él venga y nos declare la verdad.

OTELO.

Ya la ha confesado.

DESDÉMONA.

¿Y qué confesó?

OTELO.

Que alcanzó favores tuyos.

DESDÉMONA.