¡Ojalá hubiera tenido tantas vidas como cabellos, para que mi venganza las hubiera devorado una por una!

DESDÉMONA.

¡Calumnia, calumnia atroz, que nos ha perdido!

OTELO.

¡Infame! ¿Y te atreves á llorarle delante de mí?

DESDÉMONA.

¡Esposo mio, destiérrame de tu presencia, pero no me mates!

OTELO.

Apártate, vil adúltera.

DESDÉMONA.