Yo lo recelé, porque era de alma muy generosa, pero creí que no tenia armas.
LUDOVICO.
¡Perro ladron, más crudo y sanguinario que la muerte misma, más implacable que el mar alborotado! ¡Mira, mira los dos cadáveres que abruman ese lecho! Gózate en tu obra, cuyo solo espectáculo basta para envenenar los ojos. Cubrid el cadáver: haced guardar la casa, Graciano. Haced inventario de los bienes del moro. Sois su heredero. Y á vos, gobernador, incumbe el castigar á este perro sin ley, fijando el modo y la hora del tormento. Y ¡que sea cruel, muy cruel! Yo con lágrimas en los ojos voy á llevar á Venecia la relacion del triste caso.
ÍNDICE.
| Pág. | |
| [El Mercader de Venecia.] | [1] |
| [Macbeth.] | [105] |
| [Romeo y Julieta.] | [201] |
| [Otelo.] | [329] |