Dromio de Éfeso.—Me parece que sois mi espejo en lugar de ser mi hermano. Veo en vuestro rostro que soy un muchacho bonito. ¿Queréis entrar para ver su fiesta?

Dromio de Siracusa.—No es á mí, señor, á quien toca pasar el primero: sois el mayor.

Dromio de Éfeso.—Es una cuestión: ¿cómo la resolveremos?

Dromio de Siracusa.—Tiraremos á la paja corta para decidirla. Hasta entonces, pasa tú delante.

Dromio de Éfeso.—No, tengámonos así. Hemos entrado en el mundo como dos hermanos: entremos aquí mano en mano y no uno delante del otro. (Salen.)

LAS ALEGRES COMADRES DE WINDSOR.

TRADUCCIÓN DE
JOSÉ ARNALDO MÁRQUEZ.
Ilustración de P. Thumann.
Grabados de H. Günther.