(Salen Falstaff y Robin.)
Pistol.—Que los buitres te roan las entrañas! Siempre son buenos los dados cargados y la botella, porque arriba y abajo seducen al rico y al pobre. Yo tendré llenos de testones los bolsillos, mientras tú carecerás de ellos, vil turco frigio!
Nym.—Algo me bulle en la cabeza, como sugerido por el deseo de venganza.
Pistol.—¿Quieres vengarte?
Nym.—Por el cielo y su estrella.
Pistol.—¿Por astucia, ó por acero?
Nym.—Con uno y otra. Yo conversaré con Page sobre la fantasía de este amor.
Pistol.—Y yo revelaré igualmente á Ford, cómo Falstaff, vil bribón, tratará de seducir á su paloma, robarle su oro y deshonrar su lecho.
Nym.—No desmayará mi encono. Induciré á Page á que se sirva del veneno: haré que lo posean los celos, porque la sublevación del ánimo altivo es peligrosa. Tal es mi verdadero anhelo.
Pistol.—Eres el Marte de los descontentos, y yo te secundo. Vamos adelante.