Ford.—Tendré paciencia hasta descubrir lo que haya en esto.
Nym.—Y es la verdad. No gusto de mentiras. Hízome agravio en algunos caprichos. Yo debía haber llevado aquella pícara carta á vuestra esposa; pero tengo una espada que me ayudará á satisfacer mi necesidad. Lo que hay en todo esto es que él ama á vuestra esposa; y lo digo y lo sostengo, como que mi nombre es Nym. Es la verdad, y Nym me llamo, y Falstaff anda enamorado de vuestra esposa. Adios. No me antojo de venderme por pan y queso, y es toda la fantasía que hay en ello.
(Sale Nym.)
Page.—«La fantasía que hay en ello,» ha dicho. Vaya un mozo capaz de volver la fantasía en sandez.
Ford.—Buscaré á Falstaff.
Page.—Jamás he oído á un bribón tan relamido y tan pesado.
Ford.—Si descubro esto, veremos.
Page.—Yo no daría fe á semejante charlatán, así respondiera por él el cura del pueblo.
Ford.—Hablaba como hombre de seso y de buena índole. Veremos.