Posadero.—En nuestro idioma, quiere decir valentía, bravo mío.
Caius.—¡Voto á san! que entonces tengo tanta agua turbia como cualquier inglés. ¡Ah, perro sarnoso de clérigo! Voto á tantos que le he de cortar las orejas!
Posadero.—Te clavará los dientes de firme, bravo mío.
Caius.—¿Qué es eso de clavar los dientes?
Posadero.—Es decir que te dará satisfacciones.
Caius.—Pues por vida mía que tendrá que hacerlo, porque yo he de tenerlas.
Posadero.—Y yo le provocaré á ello, ó que se vaya á paseo.
Caius.—Y os doy gracias por esto.
Posadero.—Y además, bravo mío... Pero ante todo, señor huésped, señor Page y caballero Slender, id por la ciudad hasta Frogmore.
(Aparte á éstos.)