Page.—Vamos con él, señores; pero, creedme, que le haremos blanco de nuestra jovialidad. Os invito á almorzar mañana temprano en mi casa. Después iremos á cazar pájaros; tengo un buen halcón. ¿Os acomoda?
Ford.—Lo que queráis.
Evans.—Si hay uno, yo seré el segundo de la partida.
Caius.—Y si hay uno ó dos, yo seré el tercero.
Evans.—Os ruego ahora que os acordéis mañana de aquel sucio bribón de posadero.
Caius.—Perfectamente. ¡Por vida de..! que lo haré con todo mi corazón.
Evans.—¡Sarnoso bribón! Que se permite bromas y burlas!
(Salen.)
ESCENA IV.
Cuarto en casa de Page.