A todo lo qual Su Magestad, con muy suaves palabras, respondio que el sacar en tierra los dichos dineros avia sido para mejor guardar los para serviçio del Rey su buen hermano, encareçiendo mucho la determinaçion y atrevimiento de los cossarios.
Lo qual todo le açeptemos por parte del Rey nuestro Señor y se lo agradeçimos infinitamente ofreçiendole que Su Magestad ternia perpetua memoria dello y passamos adelante a suplicarla que diese las naves prometidas para la guarda d'este dinero y conduzir le hasta Anvers como antes, con tanto amor, avia conçedido.
A lo qual Su Magestad se muestró luego renitente, significando que dos Ginoveses le havian hecho entender qu'este dinero no era de Su Magestad Catholica, sino de algunos mercaderes y que assi ella le queria retener para su uso, pagando alguna cosa por el interesse a sus dueños.
A lo qual nos le replicamos instantemente, assi por la autoridad de nuestro cargo y la obligaçion que Su Magestad tiene por el de creer nos, como en virtud de una carta de creençia del Illustrissimo Duque d'Alva, la qual entonçes le dimos en sus manos, que aquel dinero era de Su Magestad Catholica y venia para serviçio de su campo, traydo d'España para la sola paga de su gente. En lo qual Su Magestad estuvo muy dura y muy differente de lo que en las otras audiençias la haviamos hallado con gran maravilla nuestra de que una Reyna tan exçellente, por induzimiento de persona alguna, en tal tiempo en que ella auria de socorrer, con su proprio dinero, las cosas del Rey nuestro Señor en Flandes, le quisiesse detener o tomar sin tener respetto a la amistad que deve a un tan grande prinçipe. Y assi quedamos sin otra resoluçion alguna d'esta audiençia, sino que dentro de iij o iiij dias nos haria informar como aquellos dineros eran de mercaderes; en lo qual hasta oy no ha hecho nada quedamos d'esta respuesta muy mal satishechos y despachamos un secretario nuestro a dar razon dello al Illustrissimo Duque d'Alva, mal contentos tambien de los consejos que en estos dias se tenian continuos con los agentes de los rebeldes del Rey, nuestro Señor, en perjuyzio, segun pareçe, de la amistad antigua.
El Duque entretanto con el primero aviso nuestro de la detençion de la moneda y relaçion de algunos soldados de la nave del dicho Lope de la Sierra que alla fueron, viendo un aggravio tan manifesto, y que a todos los d'esta isla, assi catholicos como de la nueva relligion, pareçe mal y creiendo qu'esta detençion no partia de la mente d'esta Serenissima Reyna, sino de algunas otras personas que no tienen aquel zelo que conviene, passó a mandar a detener los bienes y personas de los Inglezes, como a camino qu'esta Serenissima Reyna avia antes hallado, sin provocar la persona alguna a ello por el Rey nuestro Señor, atendido que por parte de Su Magestad Catholica y de sus governantes y subditos se le ha guardado siempre buena vezindad y amistad y esta Serenissima y Nobilissimo Reyno han recibido de la mano de la Magestad Catholica todo favor y amparo, por lo qual siendo tan claro y notorio lo hazemos saber a todo el mundo para que conste eternamente de la verdad y buenos progressos assi del Illustrissimo Duque d'Alva como nuestros, observando enteramente el respetto y fe devida a los amigos y ampararando con neçessarios presidios y fuerças los subditos del Rey nuestro Señor defendiendo su authoridad y grandeza por los medios que para ello el tiempo muestrara ser convenientes.
XIIIe DÉPESCHE
—du xxe de janvier 1569.—
(Envoyée par Jehan Vallet jusques à Calais.)
Première entrevue de l'ambassadeur et d'Élisabeth après la saisie des Pays-Bas.—Protestation de la reine qu'elle veut maintenir la paix.—Ses plaintes contre l'ambassadeur d'Espagne.—Elle justifie son arrestation, contre laquelle réclame l'ambassadeur de France.—Elle se plaint d'un acte d'hostilité exercé sur les côtes de Bretagne contre la flotte anglaise.—L'ambassadeur demande des explications sur un ordre qui aurait été donné par la reine d'arrêter quelques navires français.—Exécution en France de plusieurs Anglais, pris les armes à la main.—Marie Stuart fait demander communication des pièces que l'on prétend lui opposer.—Relation envoyée par les protestants de leurs opérations militaires.—Lettre écrite de la Rochelle sur le même sujet.
Au Roy.