(que este es de la dama el nombre),

à quitármele del pecho

cauta y prevenida corre,

antes que llegar él mismo

á su padre se le antoje.

Quitémele yo, y al darle,

quiso la suerte que toquen,

á una pistola que tengo

en la mano, los cordones.

Cayó el gatillo, dió fuego;