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La Valera 1602.

Aviso:

Este texto del Nuevo Testamento (Valera 1602) fue bajado de la pagina de web: Antigua Versión Valera 1909 – La palabra de Dios en español. (www.valera1909.com) Este texto no tiene derechos reservados, puedes distribuirlo como quieres. Solamente pedimos que por respeto del trabajo que invertimos en dándote este texto (Encontrando, escaneando, y corrigiendo.), que dejes este aviso y la siguiente introducción (Todo entre [Empieza…] y [Termina…]) en cualquier copia que publicas sobre el Internet. Si tienes cualquier pregunta o comentario por favor escribe a: info@valera1909.com.

Introducción a la Valera 1602.

Español castellano en el siglo 16 todavía se estaba en proceso de formación como idioma impreso. Por lo tanto, ediciones impresas de esa época tienen la tendencia a variar mucho en ortografía y puntuación. Digitalizando ediciones originales de Enzinas, Reina, y Valera requirió de algunas decisiones de nuestra parte en cuanto a cuales peculiaridades deberían ser retenidas y cuales deberían ser corregidas. Como la Valera 1602 fue extensamente copiada de la Reina 1569, pudimos usar la Reina para comparaciones, ayudándonos distinguir entre variaciones de ortografía y errores tipográficos (debido al proceso de impresión). Corregimos todos los errores tipográficos obvios y los señalamos con el circunflejo (^), sin embargo, no corregimos ningún otro tipo de error ortográfico. Tampoco corregimos variaciones donde cada uno podría ser considerada correcta. In todos estos casos nuestras correcciones de la Valera tomaron en cuenta la versión de Reina. Observa específicamente las siguientes cosas:

Algo de variación ortográfica (recebir – recibir, deellos – dellos), consonantes dobles, intercambio de la “v” y la “u” (avia – auia), intercambio ocasional de “” (“s” sílaba) y “s” (término de palabra “s”), intercambio de “y” e “i” (Iayas - Iaias), etc.

Algunos errores ortográficos (“r” en vez de “t”, “o” en vez de “e”, etc). Todas las correcciones fueron basadas sobre la versión de Reina donde fue posible y señalados con el circunflejo. Alguno aparentes errores en realidad no son errores, sino curiosidades en ortografía (predicaldo en vez de predicadlo, dezildo en vez de decidlo, etc.)

Muchas aparentes errores en ortografía tienen que ver con la falta de acentuación (etan - etán), pero como las reglas de ortografía no fueron muy definidas en 1602 raramente los corregimos. Donde el vocal equivocado fue acentuado, sí lo corregimos y lo señalamos con el circunflejo, basando la corrección sobre la versión de Reina.

Mucha variedad en mayúsculas (Dicipulos - dicipulos, Reyno – reyno, Ecogidos - ecogidos, Angels – angeles, etc.) No hicimos ninguna corrección.

Mucha variedad en acentuación: (à – á, àl – ál, tomò – tomó, quiiêsen, etc.) No pudimos encontrar ningún criterio constante por estas diferencias, sin embargo reprodujimos los diferentes acentos y marcas ortográficas exactamente como los encontramos.

Mucha variedad en abreviación (ÿ – que, aÿl, aquel, cõÿ – conque, hõbre – hombre, Abrahã – Abraham, etc.)

Mucha variedad en espacios (deellos – de ellos, los que – losque). Aun cuando parecía ser error no agregamos el espacio porque conjunción informal era muy común y considerada correcta. Las comas muchas veces no tienen ningún espacio posterior y punto y coma rara la vez lo tienen, a los dos se les agregó por consistencia.

Mucho error en puntuación, puntuación omitida al final de las oraciones, punto en vez de coma, etc. Corrección fueron hechas en base a la versión de Reina donde era posible. Todas las correcciones fueron señaladas con un circunflejo.

Guillermo Kincaid.

[Termina Aviso e Introducción]

EL NVEVO TESTA

MENTO QVE ES, LOS ESCRIP-
TOS EVANGELICOS, Y APOSTOLICOS.

EL SANCTO EVANGELIO DE

NVESTRO SEÑOR IESV CHRISTO
SEGVN S. MATTHEO.

CAPIT. I.

LIBRO de la generacion de Iešu Chrišto hijo de David, hijo de Abraham.

2 Abraham engendrò à Išaac. Y Išaac engendrò à Iacob. Y Iacob engendrò à Iudas,
y à šus hermanos.

3 Y Iudas engendró de Thamar à Phares y á Zarã. Y Phares engendró à Ešrom. Y
Ešrom engendró à Aram.

4 Y Aram engendró à Aminadab. Y Aminadab engendró à Naašon. Y Naašon engendró à
Salmon.

5 Y Salmon engendró de Raab à Booz. Y Booz engendró de Ruth à Obed. Y Obed
engendró à Iešše.

6 Y Iešše engendró àl rey David. Y el rey David engendró à Salomon de la [que
fue muger] de Vrias.

7 Y Salomon engendró à Roboam. Y Roboam engendró à Abia. Y Abia engendró à Aša.

8 Y Aša engendró à Iošaphat. Y Iošaphat engendró à Ioran. Y Ioran engendró à
Ozias.

9^ Y Ozias engendró à Ioathan. Y Ioathan engendró à Achaz. Y Achaz engendró à
Ezechias.

10 Y Ezechias engendró à Manašše. Y Manašše engendró à Amon. Y Amon engendró à
Iošias.

11 Y Iošias engendró <à Ioacim. Y Ioacim engëdró> à Iechonias, y à šus hermanos
en la tranšmigracion de Babylonia.

12 Y dešpues de la tranšmigracion de Babylonia Iechonias engendró à Salathiel.
Y Salathiel engendró à Zorobabel.

13 Y Zorobabel engendró à Abiud. Y Abiud engendró à Eliacim. Y Eliacim engendró
à Azor.

14 Y Azor engendró à Sadoc. Y Sadoc engendró à Achin. Y Achin engendró à Eliud.

15 Y Eliud engendró à Eleazar. Y Eleazar engendró à Mathan. Y Mathan engendró à
Iacob.

16 Y Iacob engendró à Iošeph marido de Maria, de la qual naciò IESVS, el qual
es llamado, el CHRISTO.

17 Demanera que todas las generaciones dešde Abraham hašta David, [šon] catorze generaciones. Y dešde David hašta la tranšmigracion de Babylonia, catorze generaciones. Y dešde la tranšmigracion de Babylonia hašta Chrišto, catorze generaciones.

18 Y el nacimiento de IESV Chrišto fue anši: Que šiendo Maria šu madre dešpošada con Iošeph, antes que še juntaššen, fue hallada eštar preñada del Ešpiritu Sanckto.

19 Y Iošeph šu marido, como era jušto, y no la quišiešše infamar, quišola dexar šecretamente.

20 Y penšando el ešto, heaqui que el Angel del Señor le apparece en šueños, diziendo: Iošeph hijo de David no temas de^ recibir à Maria tu muger: porque lo que en ella es engendrado, del Ešpiritu Sanckto es.

21 Y parirá hijo, y llamarás šu nombre IESVS: porque el šalvará šu Pueblo de
šus peccados.

22 Todo ešto aconteciò paraque še cumpliešše lo que fue dicho por el Señor por
el Propheta que dixo,

23 Heaqui que [una] Virgen šerá preñada, y parirá hijo, y llamarás šu nombre
Emmanuel, que es ši lo declâres, Con nošotros Dios.

24 Y dešpertado Iošeph del šueño, hizo como el Angel del Señor le avia mandado,
y recibiò à šu muger.

25 Y no la conociò hašta que pariò à šu hijo Primogenito: y llamó šu nombre
IESVS.

CAPIT. II.

Y Como fue nacido IESVS en Beth-lehem de Iudea en dias del rey Herodes, heaqui
[que] Magos vinieron del Oriente à Ierušalem.

2 Diziendo, Dõde eštá el rey de los Iudios, que ha nacido? Porque šu eštrella
avemos višto en el Oriente, y venimos á adorarlo.

3 Y oyendo ešto el rey Herodes turbòše, y toda Ierušalem con el.

4 Y convocados todos los principes de los šacerdotes, y los Ešcribas del
Pueblo, preguntòles^ donde avia de nacer el Chrišto.

5 Y ellos le dixeron, En Beth-lehem de Iudea; porque anši eštá ešcripto por el
Propheta:

6 Y tu Beth-lehem [de] tierra de Iuda, no eres muy pequeña entre los principes
de Iuda: porque de ti šaldrá Guiador, que apacentará à mi Pueblo Išrael.

7 Entonces Herodes, llamados los Magos en šecreto, entendió deellos
[diligentemente] el tiempo del aparecimiento del eštrella:

8 Y embiandolos á Beth-lehem, dixo, Andad alla, y preguntad [con diligencia] por el niño: y dešque lo hallardes, hazedmelo šaber, paraque yo venga y lo adóre^.

9 Y ellos, aviendo oydo ál rey, fuerõše: y heaqui que la eštrella, ÿ avian višto en el Oriente, y va delante dellos, haštaque llegãdo še pušo šobre donde eštaba el niño.

10 Y višta la eštrella gozaronše mucho de gran gozo.

11 Y entrando en la caša, hallâron ál niño con šu madre Maria: y poštrandoše, adoráronlo: y abriendo šus thešoros, offrecieronle dones, oro, y encienšo, y myrrha.

12 Y šiendo avišados por revelacion en šueños, que no bolvieššen à Herodes, bolvieronše à šu tierra por otro camino.

13 Y partidos ellos, heaqui el Angel del Señor apparece en šueños à Iošeph, diziendo, Levantate, y toma ál niño y à šu madre, y huye à Egypto, y eštàte allá, hašta que [yo] te [lo] diga: porque ha de acontecer, que Herodes bušcará àl niño para matarlo.

14 Y dešpertando el, tomó al niño y à šu madre de noche: y fueše à Egypto:

15 Y eštuvo allá hašta la muerte de Herodes: paraque še cumpliešše lo ÿ fue dicho por el Señor por el Propheta, ÿ dixo, De Egypto llamé mi Hijo.

16 Herodes entonces, como še vido burlado de los Magos enojóše mucho: y embió, y mató todos los niños que avia en Beth-lehë, y en todos šus terminos, de edad de dos años à baxo, cõforme al tiempo que avia entendido de los Magos.

17 Entonces fue cumplido loque fue dicho por el Señor por el propheta Ieremias,
que dixo,

18 Boz fue oyda en Rhamá, lamentacion, lloro, y gemido grande: Rachel que llora
šus hijos: y no quišo šer conšolada, porque perecieron.

19 Mas muerto Herodes, heaqui el Angel del Señor apparece en šueños à Iošeph
en Egypto.

20 Diziendo, Levantate, y toma al niño, y à šu madre, y vete à tierra de
Išrael; que muertos šon los que procuravan la muerte del niño.

21 Entonces el še levantò, y tomó al niño, y à šu madre, y vinoše à tierra de
Išrael.

22 Y oyendo que Archelao reynava en Iudea por Herodes šu padre, uvo temor de yr
allá: mas amoneštado por revelaciõ en šueños, še fue à las partes de Galilea.

23 Y vino, y habitò en la ciudad ÿ še llama Nazareth: paraque še cumpliešše loÿ
fue dicho por los Prophetas, que avia de šer llamado Nazareo.

CAPIT. III.

Y En aquellos dias vino Ioan el Baptišta predicando en el dešierto de Iudea,

2 Y diziendo, Emmendaos, que el Reyno de los cielos še acerca.

3 Porque ešte es aquel del qual fue dicho por el propheta Išayas, que dixo, Boz
delque clama enel dešierto. Aparejad el camino del Señor, endereçad šus veredas.

4 Y tenia Ioan šu veštido de pelos de camellos, y [una] cinta de cuero arredor
de šus lomos: y šu comida era langoštas, y miel montés.

5 Entonces šalia à el Ierušalem, y toda Iudea, y toda la provincia de
alderredor del Iordan.

6 Y eran baptizados deel en el Iordan, confeššando šus peccados.

7 Y viendo el muchos de los Pharišeos y de los Sadduceos, que venian à šu baptišmo, deziales. Generacion de bivoras, quien os ha enšeñado à huyr de la yra que vendrá?

8 Hazed pues frutos dignos de converšion.

9 Y no penšeys à deziros, A Abraham tenemos por padre: porque yo os digo, que
puede Dios dešpertar hijos à Abraham aun deštas piedras.

10 Aora, ya tambien la hacha eštá puešta à la rayz de los arboles: y todo arbol
que no haze buen fruto, es cortado^ y echado en el fuego.

11 Yo à la verdad os baptizo en agua para cõveršion: mas el que viene tras mi, mas poderošo es que yo: los çapatos del qual yo no šoy digno de llevar. El os baptizará en Ešpiritu Sanckto y fuego:

12 Su ablentador en šu mano, y ablentará šu era: y allegará šu trigo en el alholi, y quemará la paja en fuego que nunca še apagará.

13 Entonces IESVS vino de Galilea à Ioan àl Iordan, para šer baptizado de el.

14 Mas Ioan le rešištia mucho diziendo, Yo he menešter de šer baptizado de ti,
y tu vienes à mi?

15 Empero rešpondiendo IESVS le dixo, Dexa aora: porque anši nos conviene
cumplir toda jušticia. Entonces lo dexó.

16 Y IESVS dešque fue baptizado šubió luego del agua, y heaqui los cielos le fueron abiertos, y vido àl Ešpiritu de Dios que decendia, como paloma, y venia šobre el.

17 Y heaqui [una] boz de los cielos que dezia, Ešte es mi hijo amado enel qual tengo contentamiento.

CAPIT. IIII.

Entonces IESVS fue llevado del Ešpiritu àl dešierto, para šer tentado del diablo.

2 Y aviendo ayunado quarëta dias y quarenta noches, dešpues tuvo hambre.

3 Y llegandoše à el el Tentador, dixo, Si eres Hijos de Dios, di que eštas
piedras še hagan pan.

4 Mas el rešpondiendo, dixo: Ešcripto eštá, No con šolo el pan bivirá el
hombre: mas contoda palabra que šale por la boca de Dios.

5 Entõces el diablo lo pašša à la šanckta ciudad; y pušolo šobre las almenas
del Templo:

6 Y dixole, Si eres Hijo de Dios, echate [de aqui] abaxo: que ešcripto eštá, Que à šus angeles mandará por ti: y alçartehán en las manos, paraÿ nunca trompieces [con] tu pie à piedra.

7 IESVS le dixo, Otra vez eštá ešcripto, No tentarás ál Señor tu Dios.

8 Otra vez lo pašša el diablo à un monte muy alto, y mueštrale todos los reynos del mundo, y šu gloria:

9 Y dizele, Todo ešto te daré, ši poštrado me adoráres.

10 Entonces IESVS le dize: Vete Satanas: que ešcripto^ eštá, Al Señor tu Dios adorarás, y à el šolo šervirás.

11 El diablo entõces lo dexó: y heaqui los angeles llegâron, y šervianle.

12 Mas oyendo Iešus que Ioan era prešo, bolvióše à Galilea:

13 Y dexando à Nazareth, vino y habitó en Capernaum [ciudad] maritima, en los confines de Zabulon y de Nephthali:

14 Paraque še cumpliešše lo que fue dicho por el propheta Išayas, que dixo,

15 La tierra de Zabulon, y la tierra de Nephthali, camino de la mar, de la otra
parte del Iordã, Galilea de las Gentes:

16 Pueblo aššentado en tinieblas, vido grã luz: y los aššentados en region de
šombra de muerte, luz les ešclareció.

17 Dešde entonces començò Iešus à predicar, y à dezir: Emmendaos, que el reyno
de los cielos, še ha acercado.

18 Y andando IESVS junto à la mar de Galilea vido dos hermanos, Simon, que es llamado Pedro, y Andres šu hermano, que echavan la red en la mar: porque eran pešcadores.

19 Y dizeles, Venid en pos de mi, y hazeroshé pešcadores de hombres.

20 Ellos entonces, dexando luego las redes, lo šiguieron.

21 Y paššando de alli, vido otros dos hermanos, Iacobo hijo de Zebedeo, y Ioan šu hermano, en la nave con Zebedeo, šu padre, que remendavan šus redes; y llamòlos.

22 Y ellos luego, dexando la nave, y à šu padre, lo šiguieron.

23 Y rodeó Iešus à toda Galilea enšeñãdo en las šynogas deellos, y predicando el Evangelio del Reyno: y šanando toda enfermedad, y toda flaqueza en el pueblo.

24 Y corria šu fama por toda la Syria: y trayan à el todos los que tenian mal, los tomados de diveršas enfermedades, y tormentos, y los endemoniados, y lunaticos, y perlaticos: y šanavalos.

25 Y šeguianle muchas compañas de Galilea, y de Decapolis, y de Ierušalem, y de Iudea, y de la otra parte del Iordan.

CAPIT. V.

Y Viendo IESVS las compañas, šubió en el monte; y šentandoše el, llegaronše à el šus Dišcipulos.

2 Y abriendo [el] šu boca, enšeñavalos diziendo:

3 Bienaventurados los Pobres en Ešpiritu: porque deellos es el Reyno de los cielos.

4 Bienaventurados los Trištes: porque ellos recibirán conšolacion.

5 Bienaventurados los Manšos: porque ellos recibirán la tierra por heredád.

6 Bienaventurados losque tienen hambre y šed de jušticia: porque ellos šerán hartos.

7 Bienaventurados los Mišericordiošos: porque ellos alcançarán mišericordia.

8 Bienaventurados los de limpio coraçon: porque ellos verán à Dios.

9 Bienaventurados los Pacificos: porque ellos šerán llamados hijos de Dios.

10 Bienaventurados los que padecen peršecucion por cauša de la jušticia: porque
de ellos es el Reyno de los cielos.

11 Bienauenturados^ šoys, quando dixerë mal de vošotros, y [os] peršiguieren, y
dixeren de vošotros todo mal por mi cauša, mintiendo.

12 Gozaos, y alegraos; porque vueštro šalario es grande en los cielos: que anši
peršiguieron à los prophetas que^ [fueron] antes de vošotros.

13 Vošotros šoys Sal de la tierra: y ši la šal še dešvaneciêre, cõÿ šerá šalada? no vale mas para nada; šino ÿ šea echada fuera, y šea hollada de los hõbres.

14 Vošotros šoys Luz del mundo. la ciudad aššentada šobre el monte no še puede
ešconder:

15 Ni še enciende el candil, y še pone debaxo de un almud: mas en el candelero,
y alumbra à todos lošque eštan en caša.

16 Anši [pues] alumbre vueštra luz delante de los hombres: paraque vean
vueštras obras buenas, y glorifiquen à vueštro Padre, que eštá en los cielos.

17 No penšeys que he venido para dešatar la Ley, o los prophetas: no he
venido para dešatar [la], mas para cumplirla.

18 Porque decierto os digo, [que] haštaÿ perezca el cielo y la tierra, ni una
jota, ni un tilde perecerá de la Ley que todas las cošas no šean hechas.

19 De manera que qualquiera que dešatãre uno de eštos mandamientos muy pequeños, y anši enšeñâre à los hombres, muy pequeño šerá llamado en el Reyno de los cielos. Mas qualquiera ÿ hiziêre, y enšeñâre, ešte šerá llamado grande en el reyno de los cielos.

20 Portãto [yo] os digo, que ši vueštra jušticia no fuére mayor que la de los
Ešcribas y de los Pharišeos, no entrareys en el reyno de los cielos.

21 Oyštes ÿ fue dicho à los antiguos, no matarás: mas qualquiera ÿ matáre,
šerá culpado de juyzio;

22 Yo pues os digo, que qualquiera que še enojáre^ locamente con šu hermano, šerá culpado de juyzio: Y qualquiera que dixere à šu hermano, Raka, šerá culpado de ayuntamiento: y qualquiera que [à šu hermano] dixére, Loco, šerá culpado del quemadero del fuego.

23 Portanto ši truxeres tu Prešente al altar, y alli te acordàres, que tu
hermano tiene algo contra ti:

24 Dexa alli tu Prešente delante del altar, y vé: buelve primero en amištad con
tu hermano, y entonces ve, y offréce tu Prešente.

25 Sé amigo de tu adveršario prešto, entretanto que eštás con el en el camino: porque no acontezca que el adveršario te entregue ál juez, y el juez te entregue àl alguazil; y šeas echado en prišion:

26 Decierto te digo, que no šaldrás de alli, hašta que pagues el poštrer cornado.

27 Oyštes que fue dicho à los antiguos, No adulterarás:

28 Yo pues os digo, ÿ qualquiera ÿ mira la muger para cudiciarla, ya adulteró cõ ella en šu coraçon.

29 Portanto ši tu ojo derecho te fuêre ocašion de caer, šacalo, y echalo de ti: que mejor te es que še pierde uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo šea echado àl quemadero.

30 Y ši tu ojo derecho te fuére ocašion de caer, cortala, y echala de ti: que mejor te es, que še pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo šea echado al quemadero.

31 Tambien fue dicho, Qualquiera que embiàre šu muger, dé le carta de
divorcio.

32 Mas yo os digo, que elque embiâre šu muger, fuera de cauša de fornicacion,
haze que ella adultere: y elque še cašare con la embiada, comete adulterio.

33 Item, oyštes que fue dicho à los antiguos, No te perjurarás: mas pagarás
àl Señor tus juramentos.

34 Yo pues os digo, No jureys en ninguna manera, ni por el cielo, porque es el
throno de Dios:

35 Ni por la tierra, porque es el eštrado de šus pies; ni por Ierušalem, porque
es ciudad del Gran Rey.

36 Ni por tu cabeça jurarás: porque no puedes hazer un cabello blanco o negro.

37 Mas šea vueštro hablar, Si, ši: No, no: porque lo que es mas deešto, de mal procede.

38 Oyštes que fue dicho à los antiguos, Ojo por ojo: y diente por diente:

39 Mas yo os digo, No rešištays con mal: antes à qualquiera que te hiriere en
tu mexilla dieštra, buelvele tambien la otra.

40 Y álque quišiére ponerte à pleyto, y tomarte tu ropa, dexale tambien la
capa.

41 Y à qualquiera que te cargâre por una legua, vé con el dos.

42 Alque te pidiére, dale: y àl que quišiére tomar de ti empreštado, no le refušes.

43 Oyštes que fue dicho, Amarás à tu proximo: y aborrecerás à tu enemigo:

44 Yo pues os digo, Amad à vueštros enemigos: Bendezid à losque os maldizen:
hazed bien à losque os aborrecen, y orad por losque os calunian y os peršiguen:

45 Paraque šeays hijos de vueštro Padre que eštá en los cielos: ÿ haze que šu
Sol šalga šobre malos y buenos: y llueve šobre juštos y injuštos.

46 Porque ši amardes à losque os aman, que šalario tëdreys? No hazen tambien lo
mišmo los publicanos?

47 Y ši abraçardes à vueštros hermanos šolamente, que hazeys de mas? No hazen
tambien anši los publicanos?

48 Sed pues vošotros perfecktos, como vueštro Padre, que eštá en los cielos es
perfeckto.

CAPIT. VI.

Mirad que no hagays vueštra limošna delante de los hombres, paraque šeays mirados deellos: de otra manera no avreys šalario acerca de vueštro Padre que eštá en los cielos.

2 Pues quando hazes limošna, no hagas tocar trõpeta delãte de ti, como hazen lo hypocritas en las Synogas y en las plaças, para šer eštimados de los hombres: decierto os digo [que ya] tienë šu šalario.

3 Mas quando tu hazes limošna, no šepa tu yzquierda loque haze tu derecha.

4 Que šea tu limošna en šecreto: y tu Padre, que mira en lo šecreto, el te pagará en publico.

5 Y quando oráres, no šeas como los hypocritas: porque ellos aman el orar en los ayuntamientos, y en los cantones de las calles en pie: paraque šean vištos. Decierto que [ya] tienen šu šalario.

6 Mas tu, quando oras, entrate en tu camara: y cerrada tu puerta, ora à tu Padre, que eštá en šecreto: y tu Padre que vee en lo šecreto, te pagarà en publico.

7 Y orãdo, no šeays prolixos, como los Ethnicos, que pienšan que por šu
parleria šerán oydos.

8 No os hagays pues šemejãtes à ellos. porque vueštro Padre šabe de que cošas
teneys neceššidad, antes que vošotros le pidays.

9 Vošotros pues orareys anši: Padre nueštro, que eštás en los cielos, Se
šancktificado tu Nõbre.

10 Venga tu Reyno. Se hecha tu voluntad, como en el cielo, [anši] tambien en la
tierra.

11 Danos oy nueštro pan quotidiano.

12 Y šueltanos nueštras deudas, como tambien nošotros šoltamos à nueštros
deudores.

13 Y no nos metas en tentacion: mas libranos de mal: porque tuyo es el Reyno, y
la potencia, y la gloria, por [todos] los šiglos. Amen.

14 Porque ši šoltardes à los hombres šus offenšas, šoltaroshá tambien à
vošotros vueštro Padre celeštial.

15 Mas šinò šoltardes á los hombres šus offenšas, tampoco vueštro Padre os
šoltará vueštras offenšas.

16 Y quando ayunays, no šeays como los hypocritas aušteros, que demudan šus roštros para parecer à los hombres que ayunan. Decierto os digo, [que ya] tienen šu šalario.

17 Mas tu, quando ayunas, unge tu cabeça, y lava tu roštro:

18 Para no parecer à los hombres que ayunas, šino à tu Padre que eštá en
šecreto: y tu Padre que vee en lo šecreto, te pagará en publico.

19 No hagays thešoros en la tierra, donde la polilla y el orin corrompe: y
donde ladrones minan, y hurtan.

20 Mas hazeos thešoros en el cielo, donde ni polilla ni orin corrompe: y donde
ladrones no minan ni hurtan.

21 Porque donde eštuviere vueštro thešoro, alli eštará vueštro coraçon.

22 El candil del cuerpo es el ojo: anšique ši tu ojo fuere šincero, todo tu
cuerpo šerá luminošo.

23 Mas ši tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo šerá tenebrošo. Anšique ši la
lumbre que en ti ay, šon tinieblas, quantas [šerán] las mišmas tinieblas.

24 Ninguno puede šervir à dos šeñores: porque o aborrecerá àl uno, y amará àl otro: o še llegará ál uno, y menošpreciará ál otro. No podeys šervir á Dios, y à Mammon.

25 Portanto os digo, No os congoxeys por vueštra vida, que aveys de comer, o que aveys de beber: ni por vueštro cuerpo, que aveys de veštir. La vida no es mas que el alimento, y el cuerpo que el veštido?

26 Mirad á las aves del cielo, que no šiembran, ni šiegan, ni allegan en alholies, y vueštro Padre celeštial las alimenta. No šoys vošotros mucho mejores que ellas?

27 Mas quien de vošotros podrá cõgoxandoše añidir à šu eštatura un cobdo?

28 Y por el veštido porque os congoxays? Apprended [de] los lyrios del campo,
como crecen: no trabajan ni hilan:

29 Mas digo os, que ni aun Salomon con toda šu gloria fue veštido anši como uno
deellos.

30 Y ši la yerva del campo, que oy es, y mañana es echada en el horno, Dios la
vište anši, no [hará] mucho mas à vošotros [hombres] de poca fé?

31 No os congoxeys pues diziendo, Que comeremos, o que beveremos, o conque nos
cubriremos?

32 Porque las Gentes bušcan todas eštas cošas. porque vueštro Padre celeštial
šabe que de todas eštas cošas teneys neceššidad.

33 Mas bušcad primeramente el Reyno de Dios, y šu jušticia, y todas eštas cošas
os šerán añididas.

34 Anšique, no os congoxeys por lo de mañana: que el mañana traerá šu congoxa;
bašta àl dia šu afflicion.

CAPIT. VII.

NO juzgueys: porque tambien no šeays juzgados.

2 Porque con el juyzio que juzgays, šereys juzgados: y con la medida que medis,
[con ella] os bolverán à medir.

3 Y Porque miras el arišta que eštá en el ojo de tu hermano: y no echas de ver
la viga que eštá en tu ojo?

4 O como dirás à tu hermano, Ešpera echaré de tu ojo el arrišta^: y heaqui
[una] viga en tu ojo?

5 Hypocrita echa primero la viga de tu ojo: y entonces mirarás en echar el
arišta del ojo de tu hermano.

6 No deys lo šanckto à los perros: ni echeys vueštras perlas delante de los
puercos: porque no las rehuellan con šus pies, y buelvan y os dešpedacen.

7 Pedid, y daršeoshá. Bušcad, y hallareys. Tocad, y abriršeos há.

8 Porque qualquiera que pide, recibe: y elque bušca, halla: y àl que toca, še
abre.

9 Que hombre ay de vošotros à quien ši šu hijo le pidiere pan, darle há [una]
piedra?

10 Y ši le pidiere pešcado, darlehá šerpiente?

11 Pues ši vošotros, šiendo malos, šabeys dar buenas dadivas à vueštros hijos, vueštro Padre que eštá en los cielos quãto mas dará buenas cošas à los que piden deel?

12 Anšique, todas las cošas ÿ querriades ÿ los hombres hizieššen cõ vošotros,
anši tambien hazed vošotros con ellos: porque ešta es la Ley, y los prophetas.

13 Entrad por la puerta eštrecha: porque el camino que lleva à perdicion, es
ancho y ešpaciošo: y los que van por el, šon muchos.

14^ Porque la puerta es eštrecha, y angošto el camino que lleva à la vida: y
pocos šon los ÿ lo hallan.

15 Tambien, Guardaos de los falšos prophetas, que vienen à vošotros con
veštidos de ovejas: mas de dentro šon lobos robadores.

16 Por šus frutos los conocereys. Cogenše uvas de los ešpinos? o higos de los
ešcambrones?

17 Dešta manera, todo buen arbol, lleva buenos^ frutos; mas el arbol podrido,
lleva malos frutos.

18 No puede el buen arbol llevar malos frutos: ni el arbol podrido llevar
buenos frutos.

19 Todo arbol que no lleva buen fruto, cortaše, y echaše en el fuego.

20 Anšique por šus frutos los conocereys.

21 No qualquiera que me dize, Señor, Señor, entrará en el Reyno de los cielos:
mas el que hiziere la voluntad de mi Padre que eštá en los cielos.

22 Muchos me dirán aÿl dia, Señor, Señor, no prophetizamos [en] tu nõbre, y
[en] tu nõbre šacamos demonios, y [en] tu nõbre hezimos muchas grãdezas?

23 Y entonces les confeššaré, Nunca os conoci: apartaos de mi obradores de
maldad.

24 Pues, qualquiera que me oye eštas palabras, y las haze, compararlohé ál
varon prudente que edificó šu caša šobre peña.

25 Que decendió lluvia, y vinieron rios, y šoplaron vientos, y combatieron
aquella caša, y no cayó: porque eštava fundada šobre peña.

26 Y qualquiera que me oye eštas palabras, y no las haze, compararlohé àl varon
loco, que edificó šu caša šobre arena.

27 Que decendió lluvia, y vinieron rios, y šoplaron vientos, y hizieron impetu
en aquella caša, y cayó, y fue šu ruyna grande.

28 Y fué [que] como Iešus acabó eštas palabras, las compañas še ešpantavan de
šu docktrina.

29 Porÿ los enšeñava como quien tiene authoridad, y no como los Ešcribas.

CAPIT. VIII.

Y Como decendio del monte, šeguianlo muchas compañas:

2 Y heaqui un leprošo vino, y adorólo diziendo, Señor, ši quišieres, puedes me
limpiar.

3 Y eštendiendo Iešus šu mano, tocólo diziendo, Quiero: šé limpio. Y luego šu
lepra fue limpiada.

4 Entonces Iešus le dixo, Mira no [lo] digas à nadie: mas vé, mueštrate àl
Sacerdote, y offrece el prešente que mandó Moyšen paraque les cõšte.

5 Y entrando Iešus en Capernaum, vino à el el Centurion rogandole,

6 Y diziendo, Señor, mi moço eštá echado en caša paralytico gravemente atormentado.

7 Y Iešus le dixo, Yo vendré, y lo šanaré.

8 Y rešpondió el Centurion, y dixo, Señor, no šoy digno que entres debaxo de mi techumbre: mas šolamente di con la palabra, y mi moço šanará.

9 Porque tambien yo šoy hombre debaxo de poteštad: y tengo debaxo de mi [poteštad] šoldados: y digo à ešte ,^ Vé, y vá: y àl otro, Ven, y viene: y à mi šiervo, Haz ešto, y haze [lo].^

10 Y oyendo [lo] Iešus, maravillóše: y dixo à los que [lo] šeguian, De cierto
os digo, que ni aun en Išrael he hallado tanta fe.

11 Mas [yo] os digo que vendrán muchos del Oriente, y del Occidëte, y še
aššentarán [à la meša] con Abrahã, y Išaac, y Iacob, en el Reyno de los cielos:

12 Y los hijos del Reyno šerán echados^ en las tinieblas de afuera. Alli šerá
el lloro, y el batimiento de dientes.

13 Entonces Iešus dixo àl Centurion: Vé, y como creyšte, šea hecho contigo. Y
šu moço fue šano en el mišmo momento.

14 Y vino Iešus à caša de Pedro, y vido à šu šuegra echada en la cama, y con
fiebre:

15 Y tocó šu mano, y la fiebre la dexó: y levantóše^, y širvióles.

16 Y como fue ya tarde, truxeron à el muchos endemoniados, y echó [de ellos]
los demonios con la palabra, y šanó todos los enfermos:

17 Paraque še cumpliešše lo que fue dicho por el propheta Išaias, que dixo, El
tomò nueštras enfermedades, y llevó [nueštras] dolencias.

18 Y viendo Iešus muchas compañas arredor de ši, mandó que še fueššen de la
otra parte [del lago.]

19 Y llegóše un Ešcriba, y dixole: Maeštro, šeguirtehé donde quiera que fueres.

20^ Y Iešus le dixo, Las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos:
mas el Hijo del hombre no tiene donde acuešte su cabeça.

21 Y otro de šus Dišcipulos le dixo: Señor, Dame licencia que vaya primero, y
entierre à mi padre.

22 Y Iešus le dixo, Sigueme, y dexa que los muertos entierren šus muertos.

23 Y entrando el en [un] navio, šus Dišcipulos lo šiguieron.

24 Y heaqui fue hecho en la mar un gran movimiento, ÿ la nao še cubria de las
ondas: y el dormia.

25 Y llegandoše šus Dišcipulos dešpertarõlo, diziendo, Señor šalvanos,
perecemos.

26 Y [el] les dize, Porqué temeys [hombres] de poca fe? Entonces, dešpierto
reprehendió à los vientos y à la mar, y fue grande bonança.

27 Y los hombres še maravillaron diziendo, Que [hombre] es ešte, que aun los
vientos y la mar lo obedecen?

28 Y como el vino de la otra parte en la provincia de los Gergešenos: vinieronle ál encuentro dos endemoniados que šalian de los šepulchros, fieros en gran manera, que nadie podia paššar por aquel camino.

29 Y heaqui clamaron, diziendo, Que tenemos contigo Iešus hijo de Dios? Has venid ya acá à moleštarnos antes de tiempo?

30 Y eštaba lexos de ellos un hato de muchos puercos paciendo:

31 Y los demonios le rogaron diziendo, Si no echas, permittenos que vamos en aquel hato de puercos.

32 Y dixoles, Id. Y ellos šalidos fueronše en aÿl hato de puercos: y heaqui, todo el hato de los puercos še precipitó de [un] dešpeñadero en la mar, y murieron en las aguas.

33 Y los porqueros huyeron, y viniendo à la ciudad, contaron todas las cošas, y
loque auia paššado con los endemoniados.

34 Y heaqui, toda la ciudad šalió à recebir à Iešus: y quando lo vieron,
rogavanle que še fueše de šus terminos.

CAPIT. IX.

Entonces entrando en [un] navio paššó de la otra parte, y vino à šu ciudad.

2 Y heaqui, le truxerõ [un] paralytico echado en [una] cama: y viendo Iešus la fe dellos, dixo ál paralytico: Confia hijo; tus peccados te šon perdonados.

3 Y heaqui algunos de los Ešcribas dezian dentro de ši: Ešte blašphema.

4 Y viendo Iešus šus penšamientos, dixo, Porqué penšays malas cošas en vueštros
coraçones?

5 Qual es mas facil, Dezir, Los peccados te šon perdonados: o, dezir, Levantate
y anda?

6 Mas porque šepays que el Hijo del hombre tiene poteštad^ en la tierra de perdonar peccados, dize entonces ál paralytico, Levantate, toma tu cama, y vete à tu caša.

7 Entonces [el] še levantó, y fueše à šu caša.

8 Y las compañas viendo [lo,] maravillaronše, y glorificaron à Dios, que oviešše dado tal poteštad à hombres.

9 Y paššando Iešus de alli, vido à un hombre, que eštaba šentado ál vãco [de los publicos tributos,] el qual še llamava Mattheo: y dizele, Sigueme. Y levantóše, y šiguiólo.

10 Y aconteció que eštando el šentado à la meša en caša, heaqui [que] muchos publicanos y peccadores, que avian venido, še šentaron juntamente à la meša con Iešus y šus dišcipulos.

11 Y viendo [ešto] los Pharišeos, dixeron à šus dišcipulos, Porqué come vueštro
maeštro con los publicanos y peccadores?

12 Y oyendo [lo] Iešus, dixoles, Losque eštan šanos, no tienen neceššidad de
medico: šino los enfermos.

13 Andad, antes apprended que coša es, Mišericordia quiero, y no šacrificio:
porque no he venido à llamar los juštos, šino los peccadores à penitencia.

14 Entonces los dišcipulos de Ioan vienen à el, diziendo: Porqué nošotros y
los Pharišeos ayunamos muchas vezes, y tus dišcipulos no ayunã?

15 Y dixoles Iešus, Pueden los que šon de bodas tener luto entre tanto que el ešpošo eštá con ellos? Mas vendrán dias, quando el ešpošo šerá quitado deellos, y entonces ayunarán.

16 Item, nadie echa remiendo de paño rezio en veštido viejo: porque el tal remiendo tira del veštido, y hazeše peor rotura.

17 Ni echan vino nuevo en cueros viejos: de otra manera los cueros še rompen, y el vino še derrama, y pierdenše los cueros: mas echan el vino nuevo en cueros nuevos: y lo uno y lo otro še conšerva juntamente.

18 Hablando el eštas cošas à ellos, heaqui un principal vino, y adorólo, diziendo, Mi hija es muerta poco há: mas ven, y pon tu mano šobre ella, y bivirá.

19 Y levãtóše Iešus, y šiguiólo, y šus dišcipulos.

20 Y heaqui una muger enferma de fluxo de šangre doze años avia, llegandoše por detrás, tocó la fimbria de šu veštido.

21 Porque dezia entre ši, Si tocare šolamente šu veštido, šeré libre.

22 Mas Iešus bolviendoše, y mirandola, dixo, Confia hija, tu fe tehá librado. Y
la muger fué libre dešde aquella hora.

23 Y venido Iešus à caša del principal, viendo los tañedores de flautas, y la
compaña que azia bullicio,

24 Dizeles, Apartaos, que la moça no es muerta: mas duerme. Y burlavanše deel.

25 Y como la compaña fué echada fuera, entrò, y travó de šu mano: y la moça še levantó.

26 Y šalió ešta fama por toda aquella tierra.

27 Y paššando Iešus de alli, šiguieronle dos ciegos dando bozes, y diziendo,
Ten mišericordia de nošotros, Hijo de David.

28 Y venido à caša, vinieron à el los ciegos, y Iešus les dize: Creeys que
puedo hazer ešto? Ellos dizen, Si Señor.

29 Entõces tocó los ojos deellos diziendo, Conforme à vueštra fe os šea hecho.

30 Y los ojos deellos fueron abiertos: Y Iešus les defendiò [rigurošamëte] diziendo, Mirad, nadie [lo] šepa.

31 Mas ellos šalidos, divulgaron šu fama por toda aquella tierra.

32 Y šaliendo ellos, heaqui le truxeron un hombre mudo endemoniado:

33 Y echado fuera el demonio, el mudo habló. Y las compañas še maravillaron
diziendo, Nunca hà šido višta coša šemejante en Išrael.

34 Mas los Pharišeos deziã, Por el principe de los demonios echa fuera los
demonios.