XII
10 Heme de nuevo en mi sepulcro.
El ocio y el frío combaten otra vez mi cuerpo y mi alma.
¡El ocio! Acurrucado frente a[[121-1]] la hoguera paso unas horas
sin medida....
Mis ojos se nutren de la llama: mi corazón respira olas de
15 fuego. Sin este fuego no fluiría mi sangre.... El ocio y el
frío son una misma cosa.
Y pasa el tiempo....
Ya[[121-2]] pienso en nimiedades, en frívolas relaciones de un
átomo de ceniza con un átomo de lumbre: ya se desentumecen
20 mis ideas, y recorro el mundo de una ojeada.
Mi niñez y mis amores; toda la historia de mi vida pasa
ante mi imaginación....
Cuando salga de aquí, si lo consigo, habré nacido de nuevo.
El frío y el ocio han cristalizado otro sér con los despojos
25 de mi sér pasado.
¡Cuánto profundo y asolador pensamiento, cuánta negativa
ciencia adivinada sacaré de esta prisión!
La soledad me ha engrandecido de un modo horrible,
espantoso....
30 He visto el mundo y la sociedad tan a lo lejos, en tan(p122)
graduada perspectiva, que he adquirido el conocimiento exacto de
todas las cosas.
¡Cuánta pequeñez he dejado de apreciar!... ¡Pequeñeces
que allá juzgaba de alta transcendencia!
05 ¡Oh! ¡Si vuelvo al mundo viviré soberanamente, sin que
el velo de la preocupación me oculte la felicidad, sin que la
costumbre me aprisione entre sus redes! ¡Qué invulnerable
me hizo la desesperación!
Entre mi corazón y el mundo no hay ya ningún lazo: el
10 hielo nos separó para siempre.
¡Yo soy yo! Todos los hombres son una unidad, y yo soy
otra.
¡Yo soy, pues, un mundo! ¡Un mundo rival de aquél!
¡Yo lo aplastaré mañana bajo mi egoísmo, como él me arrojó
15 ayer de su seno!
Yo era humilde: yo quería mi puesto en aquella familia de
hermanos; yo abdicaba mi individualidad por conseguir solidaridad
en un poco de amor.... Hoy me han endurecido
mi pensamiento y su crueldad. ¡Guerra a muerte! ¡Me
20 basto contra todos!
¡Tengo frío en el alma como en el cuerpo!