XIV

¡Oh ventura! ¡El horizonte se tiñe de color de rosa hacia
el Mediodía!

10 Dijérase que la aurora boreal brilla en el punto opuesto de
la bóveda celeste....

Pero no es la fatua aurora boreal.... ¡Es la verdadera
aurora, la aurora del día!...

El aliento del Ecuador enrojece las brumas del Océano....

15 Los hielos sonríen por todas partes al recibir las caricias de
la primera alborada....

Las estrellas se borran en el cárdeno firmamento....

La luna se oculta por el Septentrión....

¡Está amaneciendo!

20 ¡Salve, primera luz del alba!

¡Salve, rayo perdido del astro deseado, que vienes a alegrar
estos desiertos!

¡Salve, cabello luminoso, desprendido de la dorada frente
del sol!

25 ¡Ya es de día!

Así despertaría el mundo el día de la creación.

Así saldría la creación de las tinieblas del caos.

Así renacería la especie humana cuando volvió la paloma al
arca de Noé[[123-1]] con el ramo de oliva.

30 En cuanto a mí, hoy despierto de la nada del no ser, de esa
negación sin nombre en que he vivido tantos meses.
(p124)
Hoy sacuden mis sentidos su letargo, y la luz turba la monotonía
de la noche y de la nieve.

Hoy renazco a la vida, y ese rayo matinal que colora el
Oriente viene a ser el iris que me presagia mejores días.

05 Hoy, en fin, se reanuda mi dulce consorcio con la esperanza
de vivir.

Una hora ha durado la alborada.

Hubo un momento en que me pareció que el sol iba a
salir....

10 La cerrazón de niebla que entolda el horizonte amenazaba
romperse....

Todo ha desaparecido.

He contemplado, pues, sin intervalo alguno el crepúsculo de
la mañana y el de la tarde. ¡Espectáculo grandioso! Mi
15 corazón rebosa de entusiasmo y de alegría.

Hoy debe ser el 4 de Febrero.