CAPITULO DEÇISEYS
En el qual se escribe çierto alçamiento que los negros que andavan en las minas de Barquiçimeto hizieron, y como fueron desbaratados.
Dende a vn año o poco mas tienpo que la Nueba Segovia se poblo en su primer sitio, los vezinos se dieron tan buena maña que entre todos alcançaban mas de ochenta negros esclavos, los quales, con algunos yndios labadores[213] y mineros que trayan en las minas de San Pedro sacando oro, y con ellos tenian algunos españoles que llaman mineros, los quales tenian cargo de rrecoxer el oro que se saca y tomar y rregistrar las minas para sus amos, y açotar a los labadores sino sacan mucho oro o les traen buen jornal.
Fue, pues, el caso que vn minero de Pedro de los Barrios, vezino de Barquiçimeto, por cavsas que a ello le movieron, quiso castigar con rrigor vn esclavo de los que a su cargo estaban, llamado Miguel, negro muy ladino en la lengua castellana, y avn rresabido y entendido en vellaquerias. Este esclavo, viendose en esta afliçion, determino no obedeçer ni tener sufrimiento, mas[214] hallando alli a mano vna espada se defendio del minero y se fue huyendo al monte, de donde voluntariamente, con diabolica y depravada yntençion, començo a persuadir a los demas esclavos a que dexando la servidunbre en que estaban, tomasen la malvada libertad que el tenia vsurpada. Entre los demas negros vbo algunos que menospreçiando los consejos y persuasiones del fugitivo Migel, no quisieron hazer lo que les dezia y con mucha ynstançia les persuadia, pero al fin bino a hallar hasta veynte negros que quisieron seguir su opinion, los quales, juntandose con el, tomaron las armas y vinieron a dar sobre los mineros españoles que en las minas estaban, a los mas[215] de los quales prendieron y desarmaron, y dando crueles muertes a los de quien abian rreçebido enojo, soltaron a los demas, enbiandolos a dar mandado y aviso a los çivdadanos de Barquiçimeto para que con las armas en las manos los esperasen, porque determinaban yr a despojarles de su pueblo y haziendas y dalles crueles muertes, tomando sus queridas mugeres para su serviçio.
Los çivdadanos de la Nueba Segobia, admirados de aquel suçeso, no dexaron de temer y enbiar al Tocuyo a que les diesen avxilio y fabor, pero no para que creyesen y entendiesen que en los esclavos alçados rreynase tanto animo que osasen tomar las armas para benir sobre su pueblo. Miguel y sus secaçes, luego que acabaron de aber vitoria contra los mineros españoles y hazer lo que les pareçio de ellos, fueron, en seguimiento de su maldad, a los lugares donde divididos en diversas partes, andaban los demas negros labando o sacando oro, a los quales constriñeron a que los siguiesen y se juntasen y congregasen con ellos; y asi mesmo forçaron a otros muchos yndios ladinos que con ellos andavan a las minas, de todos los quales hizo vna conpañia de hasta çiento y ochenta personas, de las quales era tan acatado y rreverençiado y estimado este nuestro tirano, que determino de hazerse rrey, y puniendolo por la obra hizo que todos aquellos de su conpañia le tuviesen y acatasen y nonbrasen como a tal, y dende en adelante no se decia menos del señor rrey Migel, que creo que fue el primero que deste nombre a abido en el mundo; y a vna negra, su mançeba, la rreyna Guiomar, y asi mesmo tenia vn hijo que fue llamado prinçipe y jurado por tal.
Hizo luego el negro rrey Migel sus ministros y ofiçiales de casa de rrey; y vsando de toda potestad espiritual y tenporal, constituyo y nonbro por obispo a vno de sus conpañeros que le pareçio mas sufiçiente para ello, el qual, vsando de su malvada prelagia, hizo luego hazer yglesia, y hazia congregar en ella aquellas sus rroñosas obejas. El rrey Migel hordeno luego su pueblo, y mando hazer casas en que biviesen, como honbre que pensaba permaneçer perpetuamente; y concluso lo que tocaba a su rrepublica, mando adereçar armas para benir sobre el pueblo de la Nueba Segovia o Barquiçimeto, las quales hizieron de los almocafres con que sacaban oro, endereçandolos y enstando los[216] palos largos como gorguzes[217] o dardos, y algunas espadas de las que abian tomado a los españoles; y haziendo y tentar[218] de negro todos los yndios que consigo tenia con zumo de xaguas, que como he dicho son vnas mançanas que sirven para aquel efecto a los yndios, lo qual hizo para que el numero de los negros pareçiese mayor y aquella conpañia mas espantable[219], saco su gente de aquel pueblo o alojamiento que tenia ya hecho, a los quales, avnque toscamente, ablavan ynçitandolos a que con animos llevasen adelante su libertad, pues tan justamente la podian procurar, porque aviendolos Dios criado libres, como a las demas gentes, y siendo ellos de mejor condiçion que los yndios, los españoles tiranicamente los tenian sujetos y puestos en perpetua servidumbre, y que solamente en España tenian esta sugeçion en los de su naçion, y no en otra parte ninguna, porque en Francia ni en Italia y Alemaña y en otras partes del mundo, donde solo por las condiçiones de la gerra quedaban los bençidos en alguna subjeçion y no eran los negros cavtibos; y que si ellos peleasen con la estimaçion y brio que era rrazon, que les daria la vitoria en las manos, porque demas de ser poco numero despañoles el que en Barquiçimeto abia, estaban confiados en que no les osarian acometer, y por eso descuydados de su llegada, y demas desto mal provehidos de armas; y hallando en los suyos respuesta[220] de honbres que deseaban berse ya con sus enemigos, siguio su camino.
Llego a Barquiçimeto, y dando en el pueblo por dos partes con su gente dividida, entraba la negreria apellidando «viva el rrey Migel», poniendo fuego a las primeras casas; y como los españoles, avnque se velavan, estuviesen algo descuydados, quando acordaron a tomar las armas y rretirar la negra comunidad, ya abian muerto a vn sacerdote y quemadoles la yglesia y otras casas; pero al fin, juntandose los vezinos, que serian quarenta, con las armas en las manos, acometieron con tanta furia y brio a los negros, que huyendo algunos dellos y muchos de los yndios, los rrebatieron y ahuyentaron, de suerte que los echaron fuera del pueblo; y como çerca estuviesen algunas montañas, donde los negros se rrecogieron y metieron, no pudieron los civdadanos y becinos aber entera vitoria, y asi cada qual se rrecojio a su çivdad y rrepublica.
Los vezinos de Barquiçimeto, tan alborotados viendo el atrevimiento de los esclavos, y que no abian ydo tan maltratados que no se pudiesen tornar a juntar, pues el rrey les abia quedado bibo, enbiaron de nuebo a pedir socorro al Tocuyo. El Cabildo del Tocuyo, biendo el daño que de aquel alçamiento y junta de los negros tambien a ellos se les podia seguir, como a sus vezinos, juntaron la gente que pudieron, y nonbrando por capitan de ella a Diego de Losada, le enbiaron a Barquiçimeto, donde tanbien le confirmaron en el cargo de capitan para contra el negro rrey Migel; y dandole alli la mas gente que pudieron, entre vnos y otros se juntaron çinquenta honbres, con los quales el capitan Losada salio de la Nueva Segovia o[221] Barquiçimeto, y siguiendo con toda brevedad y presteza su jornada, dio en el pueblo de los negros, sin que ellos vbiesen sido abisados de su yda ni lo sintiesen hasta que estuvieron a las puertas de sus casas o juntos en su pueblo.
Los negros, con toda presteza, tomaron las armas, y siguiendo a su negro rrey Migel salieron al encuentro a los españoles, rresistiendoles con coraje la entrada; mas fueron por los nuestros rrebatidos y hechos rretirar a su pueblo, donde todavia los negros peleaban animosamente, mas sienpre nuestros españoles yban ganando tierra, hasta que los arrimaron a vna parte o lado del pueblo, donde fue mas porfiada la pelea[222], animando Migel a los suyos con bozes y gritos que les daba, no siendo el de los postreros en el esquadron; mas como por vno de los españoles le fuese dada vna estocada de la qual cayo muerto en el suelo(A), perdieron los suyos el animo con ver a rrey perdida la bida, y començaron a afloxar en su pelea y a no menear las armas con el brio que de antes, lo qual, bisto por los españoles, arremetieron a ellos con gran ynpetu y furia, hiriendo y matando a muchos, con que los desbarataron y pusieron en huyda y siguiendo el alcançe prendieron a muchos, de suerte que por los pocos que bivos quedaron rreconoçieron aber abido entera bitoria de los esclavos. La rreyna y el negrito prinçipe, con sus damas, se estuvieron dentro en el pueblo a la mira, sin hazer ningun movimiento, con la çierta esperança que tenian de la bitoria. Alli fueron presas y bueltas a su primero cavtiverio, y los nuestros se bolvieron a la çivdad de Barquiçimeto, de donde abian salido.
Los yndios de la tierra, biendo como los negros abian sido desbaratados de los españoles, juntaronse y dieron sobre los que quedaron bivos, y matando algunos forçaron a los demas que se bolviesen a casa de sus amos, donde fueron presos por la justiçia y castigados con las penas que conforme a sus delitos mereçian.
He querido contar este alçamiento destos esclavos aqui, avnque no hera negoçio anexo ni conçerniente a mi Istoria, ques de las conquistas y descubrimientos, solo por aber sido vna de las cosas o acaeçimientos mas notables que en esta Governaçion an sucedido, despues de lo de Aguirre.