CAPITULO QUINZE
Como el comendador Ordas salio con su jente de la prouincia de Carao y fue nauegando el rrio arriua a donde el propio rrio es llamado Urinoco.
Aprestada ya la jente y uergantines para partirse del pueblo o prouincia de Carao, entendieronlo los naturales de aquella prouincia, los quales deuajo de la paz y amistad que con los españoles tenian, quisieron vsar de cierta manera de traicion, y cuando mas ocupados y eleuados estuuiesen los españoles en aprestarse y aderezar las cossas nezesarias para su nauegacion, dar sobre hellos rrepentinamente y matallos. Este trato no fue tan oculto ni secreto que por ynsigneas y conjeturas que los españoles vieron, presumieron el echo que los yndios pensauan, y auiendo algunos a las manos, ynterrogandoles sobre el caso disimuladamente, secretamente supieron y entendieron dellos lo que toda la demas jente tenia hordenado, lo cual aueriguado y sauido por cosa zierta por el comendador Ordas, determino no dejar aquellos yndios sin el castigo que sus cogitaciones[339] merescian, y asi so color deuajo de la amistad que con ellos tenia, los hizo llamar y parezer ante si y entrar en su buhio, finxiendo que se queria ynformar dellos de algunas cosas de ynportancia, dandoles algunos rrescates y otras cosas para con mas facilidad engañallos y atrahellos sin rruido a lo que queria y pretendia, de los quales metio en el buhio los mas de los que alli a mano pudo auer, y por abreuiar con la egecucion de la injusticia y destingir quales auian sido los mas culpados e ynuentores de la traicion, y dar a cada uno el castigo segun tuuiese la culpa y uuiese dilinquido, como todo buen juez lo deuia hazer, hizo pegar fuego al buhio, y quemando todos los que dentro estauan, castigo con este abominable jenero de pena y punicion a ynocentes y culpados, ymitando en esto mas la crueldad e ynrrustica costunbre de los propios barbaros que las leyes de equidad y costunbres que su Rrey y mayores sienpre an vsado, castigando antes con clemencia semejantes delitos y perdonando los culpados que poniendo[340] los ynozentes y sin culpa, como es cierto que de todo jenero y condicion abria en estos que aqui se quemaron.
Y hecho esto, y sastifecho Ordas del motin de los yndios, puso en efeto su partida, y enuarcando toda su jente en sus bergantines, comenzo a nauegar el rrio arriua con ecesino trauajo de los proues soldados, por que hellos heran rremeros, marineros y soldados, ansi para en el rrio como para por tierra; y nauegando con este yntolerable trauajo corporal que en suuir los bergantines tenian, al qual se les añadia la gran hanbre que por la mucha falta de comida y rrara poblazon de naturales que en aquella tierra auia pasauan. Sufriendolo y soportandolo con los buenos animos con que todas las auesidades se vencen, llegaron a un pueblo de yndios llamado Cabutu[341] que estaua poco menos de duzientas leguas de la mar, arriua del qual atrauesaua el rrio una cinta o cingla de peñas por deuajo del agua, de tal suerte que hazia correr el agua con tanta furia que casi no podian mouer los uergantines hazia arriua; y aunque con la falta de la comida yua la jente algo diuilitada, por pasar adelante y uer si podian llegar a la noticia, procurauan, como suelen dezir, sacar de flaqueza animos, y mostrando su poder contra la propia naturaleza que aquella parte del rrio auia puesto aduersa a toda nauegacion, la pasaron y nauegaron, como e dicho, a pura fuerza y con ynjenios artificiales que para hello hizieron.
Esta cingla o cinta de peñas dizen que se causa y haze de un rrio que junto a hella entra a este[342] de Uriaparia, hazia la mano derecha agua arriua, que es llamado el rrio de Meta.
Pasado este tranze prosiguieron su uiaje con el acostunbrado trauajo, y auiendo nauegado obra de zient leguas, toparon otro salto y estrechura que el propio rrio hazia, por donde ni fuerza ni maña eran bastantes a suuir por el arriua los uergantines. Visto por el Comendador el justo ynpedimento que para adelante tenia, acordo tomar tierra y rranchearse[343] hen ella para uer si podia hallar alguna claridad de la noticia[344] que de auajo traia, y consultar y tratar con su jente lo que se deuia hazer que mas conuiniente fuese a todos. En este paraje[345] este rrio de Uriaparia auia ya perdido el nonbre, y segun parescio por la lengua de los propios naturales que por aqui se tomaron, dijeron llamarse Urinoco, y este nonbre Uricono viene corronpiendose desde sus nascimientos, que esta a las espaldas del Nueuo Rreyno de Granada, asta este paraje donde se llama Uricono, y auajo se llama Uriaparia por respeto de aquel pueblo tan señalado de Uriaparia y jente que auajo tiene, de que hemos escrito arriua; y esta costunbre de no turar el nonbre de los rrios desde sus nascimientos hasta sus fines, es muy general en todas las Indias, y en algunas partes de España, y en todo el mundo.