CAPITULO SIETE
Como el enperador Don Carlos dio a Don Diego de Hordaz vna governaçion en el rrio Marañon, y su partida despaña hasta llegar al paraje o boca del rrio Marañon.
En este mismo tienpo, que seria por el año de treynta, Don Diego de Hordaz, comendador de la horden de Santiago, y a lo que afirman de sangre yllustre, abiendo ydo a los rreynos despaña de la conquista de la Nueba España, donde se hallo por capitan con Hernando Cortes desde su primer entrada y descubrimiento hasta que fue enbiada gente a España, con los quales fue este caballero, con proposito de enprender alguna cosa ardua con que esclarecer mas su nombre y dexar de si la memoria que los demas pretenden[296].
Inquiriendo diligentemente que provinçias abia en este tienpo por poblar, en que pudiese enplear su valor y aprovechar su persona, supo o fue ynformado de personas que lo sabian, que la mejor demanda y de mas provecho era el rrio Marañon, avnque en este tiempo llamaban el Marañon otro rrio mas pequeño que esta mas adelante, que entra en la mar por si, y el que agora llaman, llamaban entonces Mar dulce, y despues fue llamado el rrio de Orillana. Otros afirman, y esto es lo mas çierto, que este rrio que primero fue llamado Marañon, no le hay, o es el mismo que agora llaman Marañon, que es por do baxo Orillana, y despues el ynfeliçe traydor Lope de Aguirre. Este rrio fue descubierto por los Pinçones el mil y quinientos menos vno; y avnque al prinçipio algunos afirmaron ser muy rrico, devieron deçillo por conjeturas, o porque les pareçio que vn rrio de tan grande boca y de tan grande ayuntamiento de aguas no podia dexar de ser muy poblado y rrico; mas su opinion fue inçierta, pues hasta oy no se a hallado en el cosa notable, porque Orillana, que fue el primero que lo nabego dixo algunas cosas apocrifas y sin fundamento, ynventadas solo para mover y atraer jente, asi para llevallos consigo a descubrir la tierra, si alguna abia, lo qual confirmo despues la gente que por este propio rrio abaxo amotinada de Piru con Lope de Aguirre; los quales afirman no aber visto cosa notable en el prinçipio, medio ni fin deste rrio, mas de que cerca de la boca o rremate del, de vna parte y de otra, abia y vieron çierta serrania baxa y pelada, toda rrasa, en la qual vieron cantidad de humos y gran aparençia de estar poblada[297].
Pues antes de Orillana y de Lope de Aguirre, pidio el comendador Diego de Ordas al enperador Don Carlos, en el tienpo dicho, la conquista y poblazon deste rrio Marañon. Su Magestad se la conçedio atento la calidad de su persona y lo mucho que le abia servido en el descubrimiento de la Nveva España, con titulo de Governador y adelantado de todo lo que descubriese y poblase en este rrio y sus comarcas.
De la Nueba España llevo algunas rriquezas Don Diego de Hordas a España, con las quales, y con la cociçia que los españoles suelen tener de subir y valer mas, junto mil y dozientos honbres, y con ellos se partio de España el año rreferido, en dos naos y vna carabela, y vino a las yslas de Canaria, porque como es notorio, desdel primer descubridor de las Indias hasta el vltimo navegador de aquella carrera, todos an llegado a rreconoçer estas yslas y tomar puerto en la que mas çercana a si hallan, por estar en el camino de su nabegaçion y rehaçerse en ellas de algunas cosas neçesarias para su mantenimiento o matalotaje. La ysla donde Ordas llego fue la de Tenerife, porque en aquel tienpo era, y avn agora[298] la mas fuerte y abundante de comidas y mantenimientos que ninguna de las otras. En esta ysla, en el puerto que dizen de Santa Cruz, estuvo Ordas con su armada poco mas de dos meses, en el qual tienpo se rrehizo, asi de gente como de otras cosas neçesarias a su navegaçion; y entre las demas gentes que en esta ysla se le llego al comendador Ordas, fueros vnos hidalgos, naturales de ella, llamados los Silvas, que se ofreçieron a llevar çiertos nabios y gente a su costa para esta jornada, de los quales mas particularmente dire adelante.
Viendo el comendador Ordas que se detenia o abia detenido mucho en esta ysla de Tenerife, y que los Silbas no estaban del todo adereçados para juntamente con el seguir el viaje, acordo dexallos adereçandose, para que quando estuviesen de todo punto aprestados, fuesen en su seguimiento, y asi les dixo como se queria partir y que la derrota que llevaba seria a las yslas de Cabo Verde, porque tanbien en la primera nabegacion de las Indias se yvan a rreconoçer estas yslas de Cabo Verde, que son o eran del Rrey de Portugal, y de alli nabegan derecho al Poniente, lo cual no se haze agora, porque se ataxa algun tanto de camino, y que destas yslas yria derecho al cabo de San Agustin o a la boca del rrio Marañon, donde los esperava hasta que fuesen llegados, y juntos pusiesen en execuçion la jornada de tierra.
Los Silvas quedaron de hazello como el comendador de Ordas, en cuya capitania y juridiçion se abian metido, les mandaba, y con esto, los vnos se quedaron aprestando y los otros se hizieron a la bela; y siguiendo su derrota y viaje de la suerte que he contado, llegaron al rrio Marañon, y digo el rrio Marañon porque el agua dulce deste rrio entra en la mar doze leguas, sin que el amargor y salobridad de la mar la corronpa, y ansi, avnque metidos en los terminos maritimos que se puede deçir que estaban en el rrio, en el qual no pudieron entrar a cavsa de los muchos y grandes baxios que con la ynundaçion del rrio hazia por alli la mar en tanto grado que por distançia de doze leguas apartados de tierra tenia tan poco hondo la mar que se hallavan las naos a tres braças y sin poder navegar si no era con su rriesgo, y por esta cavsa le fue forçoso hazerse a la mar y navegar fuera de peligro y rriesgo de los baxios.