CAPITULO VEYNTE
En el qual se escrive en suma lo suzedido en esta governaçion de Venençuela a Lope de Aguirre, traydor, y de su fin y muerte.
Aunque las trayçiones y crueldades que Lope de Aguirre, traydor, famoso por su yniquisima y abominable severidad, hizo en esta governaçion de Venençuela, con su fin y muerte, yo las escrivo en vn conpendio particular que hize de todo lo suçedido en las Indias al governador Pedro de Orsua, pareçiome rreferir aqui en suma todo lo que este traydor hizo hasta su muerte y desbarate en Venençuela, por ser cosa que demas de aver acaeçido en esta governaçion de quien particularmente voy escriviendo, governaba tanbien la tierra el licençiado Pablos Collado, de cuyo tienpo y govierno voy tratando.
Paso Lope de Aguirre con sus secaçes de la ysla Margarita, a donde aporto luego que salio del Marañon a Tierra Firme, al puerto y pueblo de la Burburata, por el mes de Agosto del año de mil y quinientos y sesenta y vno; y como en el puerto ni en el pueblo no hallase quien le rresistiese, apoderose en todo y estuvo çiertos dias domando yeguas y potros para pasar adelante, y haziendo todos los daños que podia con sus marañones en los ganados y otras haziendas que los vezinos por alli tenian, donde estuvo algunos dias, al cabo de los quales determino entrar la tierra adentro para colar de largo por la Governaçion y pasar al Nuebo Rreyno de Granada, donde deseaba mucho verse con sus ministros; y llevando la derrota o bia de la Nueba Balençia, llego a ella algo mal dispuesto y enfermo, donde no hallando tanpoco, como en la Burburata, quien le defendiese la entrada ni hiziese rresistençia, se apodero de ella, y sus soldados començaron a buscar que rrobar y echar a perder, y no dexaron de hallar algunas cosas, porque como los vezinos deste pueblo fuesen tarde abisados y entendiesen quan a la puerta tenian el enemigo, de priesa, con lo que pudieron llevar acuestas, se fueron a guareçer a los montes o arcabucos, donde de todo punto no tuvieron la seguridad que pensaban, porque la gente y soldados de Aguirre, esparziendose con su deshordenada codiçia y costunbre, por muchas partes, a buscar que hurtar y rrobar, dieron con algunas mugeres de vezinos prinçipales y las traxeron a poder de su capitan.
A esta sazon ya el governador Pablos Collado, que rresidia en la çiudad del Tocuyo, tenia notiçia de la llegada y entrada de el amotinado Aguirre en su Governaçion, y de la derrota que llevaba, que era hazia donde el estaba. Nonbro luego el Gobernador por[246] su capitan general a Gutierre de la Peña, que abia sido governador antes del, y por maese de canpo a Diego Garçia de Paredes, para que juntasen la gente que pudiesen, y con ella, ya que no fuesen parte para desbaratar a Aguirre, a lo menos hiziesen alguna ostentaçion, de suerte que no pasase tan desvengonçadamente como pensaba; y juntamente con esto enbio a pedir socorro al capitan Pedro Brabo de Molina, que por justiçia mayor asistia en Merida, çivdad circunvezina a su gobernaçion, del distrito del Rreyno; y con esto començo Gutierre de la Peña a hazer y juntar alguna gente de la que en la Governaçion y pueblos al Tocuyo mas allegados abia.
El traydor Aguirre, todo el tiempo que en la Nueba Valençia estubo, siempre fue afligido de vna grabe enfermedad que le tuvo suspenso en vna cama, donde los que despues aca se jatan que eran grandes servidores del Rrey pudieron[247] muy seguramente atajar sus desinios y hazer çesar sus crueldades con dalle vna muerte que ya que no fuera qual sus maldades la mereçian, a lo menos con ella aseguraran sus propias vidas y avn perpetuaran sus nombres con honrrosa loa, y no solo fueran perdonados de sus herrores, pero gratificados muy cumplidamente como el ynclito rrey Don Philipe lo acostunbra hazer. Mas que pedimos a esta obstinada gente[248] en maldades y en seguir el traydor por gozar de sus tiranias e libertad, que[249] enfermo como estaba, lo sacaron sobre sus honbros en vna hamaca, de la propia Valençia, y lo llevaron algunas jornadas[250] la via y camino de Barquiçimeto y el Tocuyo, a donde llevaba la proa puesta para de alli pasar al Rreyno? Despues de dexar destruyda la Nueba Balencia y rrobar quanto en sus comarcas pudieron aber, açercandose Aguirre a la çivdad de Barquiçimeto, que en la manera del caminar que llevaban estaba antepuesta a los del Tocuyo, los vezinos de ella abian sacado sus mugeres y haziendas y puestolas en cobro en lugares apartados, y ellos se avian juntado en conpañia de Gutierre de la Peña, con otros muchos soldados que ya se le abian llegado[251].
Aguirre, con el caminar, mejoro de su enfermedad, y caminando a rratos conçertada y desconçertadamente, llego sin que en el camino rreçibiese ningun alboroto ni desasosiego, a la çivdad de Barquiçimeto, donde entro con su gente puesta en ordenança y rrecatadamente, porque yendo marchando abia visto algunos soldados de los del general Gutierre de la Peña baxar de vn lugar alto que sobrepujaba el pueblo, al propio pueblo, y temiose no obiese alguna çelada en el pueblo. Mas los soldados que del general Peña abian abaxado, como eran pocos y mal armados y avn mal adereçados, viendo la luçida gente que Aguirre traya y la copia de arcabuzes, rretiraronse luego a lo alto, donde su General estaba a la mira con el rresto de la gente. Aguirre, con tan poca rresistençia, metiose en el pueblo, y para estar mas seguro alojose con su gente en vn çercado de dos tapias en alto que a vna parte del pueblo estaba, al qual llamaron el fuerte de Aguirre; y porque las demas casas no le fuesen ocasion de rreçebir algun daño, por poder la gente del Rrey encubiertamente llegarsele por alli a hazelle daño, mandolas quemar todas, y entre ellas la Iglesia. Dende en adelante la gente del Rrey procurava allegarsele a Aguirre a dalle algunas armas y desasosiegos, llevando por cabeças y cavdillos en estos casos a los capitanes Diego Garçia y a Pedro Brabo de Molina.
Y despues de aber estado Aguirre en su fuerte çiertos dias, ofreçiosele ocasion para salir con toda su gente a lo alto de vna çabana o canpiña donde el general Gutierre de la Peña estaba alosado con su gente, a socorrer çiertos soldados suyos que la noche antes avian salido a asaltar el canpo y gente del Rrey si la hallasen; porque como estos soldados fuesen con la luz del dia vistos de vna conpañia de gente de a caballo que con los capitanes Diego Garçia y Brabo los abian salido a buscar, por aber tenido noticia de su salida, fueron constreñidos los del traydor a rretirarse, y por el mesmo caso a ser socorridos de su capitan, y asi mesmo la demas gente que abia quedado en el alojamiento con el general Gutierre de la Peña y con el governador Pablos Collado, saliendo a juntarse con el rresto de la gente que andaban fuera, fueron a vn mesmo tienpo socorridos los vnos y los otros de sus generales.
Aguirre, viendo la bentaja que sus contrarios le tenian en andar todos a caballo, rrecojiose con su gente a vn pantano o çienega que en aquel llano se hazia, para que de alli, con su arcabuzeria, el pudiese dañar a los de a caballo y ellos no a el ni a su gente. Y despues de aber pasado algunos rrepiquetes de poca ynportançia y aversele pasado o huydo a Aguirre vno de los suyos, llamado Diego Tirado, a la gente del Rrey, y aber conoçido en los suyos vna floxedad y tibieza de suerte que no vsaban de la arcabuzeria como podian, porque con tener a los del Rrey a tiro de arcabuz no hirieron a ninguno, se rretiro con su gente hazia su fuerte, y ençerrandose con ella quiso dar la buelta a la mar, asi porque no le pareçia buen camino el que traya para el Rreyno, como porque durante el tienpo que en el fuerte y pueblo de Barquiçimeto estubo, tubo muy gran falta de comidas y mantenimientos, de suerte que fue forçado a matar algunos de los jumentos que traya tan[252] flacos y llenos de mataduras, y perros de todas suertes, para que su gente comiese. Y viendo algunos o los mas de los soldados de Aguirre como su capitan andaba baçilando y variando con su fortuna, la qual se le yva ya ynclinando y bolviendo adversa, determinaron desanparalle y dexalle y pasarse a la parte[253] del general y gente del Rrey; los quales lo hizieron asi; y por el mesmo temor otros muchos y rrespetados y queridos del Aguirre, y luego los muy amigos, de suerte que siguiendo casi vnos tras otros dexaron a su capitan solo con solo vn conpañero llamado Llamoso[254] que era capitan de la muniçion, pareçiendoles que con vsar deste termino a que la pura hanbre les forço, eran dinos no solo del perdon de sus maldades, mas de gratificadoras merçedes que por ello avn el dia de oy algunos esperan rreçebir y avn juran que les son devidas de derecho.
Diego Garçia de Paredes, maese de canpo que a esta sazon abia salido con çierta gente a dar algun alboroto a la gente del Aguirre, como en el camino topase aquella canalla y de fe doblada e ynçierta, y ellos le çertificasen que Aguirre quedaba solo, fuese derecho al alojamiento y fuerte donde el traydor estaba, y hallole que abia acabado de dar de puñaladas a vna hija suya mestiza que consigo traya; porque como este malvado fuese de su natural ynclinaçion tan cruel y derramador de sangre humana, no fue parte el amor paterno para estorvarle e ynpedirle que dexase de hazer con su propia hija la crueldad que con las demas gentes vsaba, tomando por maxima para hazer aquella yniquisima maldad, dezir que mas queria ver muerta su hija con sus manos que no que despues del[255] muerto fuese, por la maldad de su padre, vituperada e ynproperada de hija de vn traydor y por ventura dada a todos en comun vso y desonra.
Diego Garçia de Paredes, no perdiendo la ocasion que presente tenia para acreçentar su fama, dio luego la muerte Aguirre por mano de dos soldados arcabuzeros del propio Aguirre, los quales tirandole, por mandado del maese de canpo Diego Garçia, dos arcabuzazos, le dieron la muerte, y luego le cortaron la cabeça. Y hecho esto llego el governador Pablo Collado y el general Gutierre de la Peña y el capitan Brabo, con toda la demas gente, y alli se apoderaron del despojo de Aguirre y de las muniçiones y artilleria que alli abia; y el cuerpo de Aguirre, despues de aber estado hollado vno o dos dias, fue hecho quartos y puesto por los caminos en palos, y la cabeça llevada, por mandado del governador Pablos Collado, al Tocuyo, y alli, en memoria deste hecho, puesta en vna javla en la plaça.
De la gente de Aguirre, avnque abia muchos dinos de muy gran castigo, no fue castigado ninguno por el Governador, por pareçelle que abian de gozar de vn perdon general que el les abia dado a todos los que antes de muerto el traydor se le pasasen. Solo an abido por castigo general y particular toda esta gente de Aguirre, vna çedula que Su Magestad, vsando de su natural clemençia, enbio el año de sesenta y dos, fecha en Madrid, para que los enbiasen a España; pero ninguno va ni yra perpetuamente, ni su maldad abra ningun castigo, y asi no es de maravillar sino[256] como cada dia no ay motines en las Indias, pues este[257] fue y paso sin ningun castigo, con aber sido el mas cruel de los que en las Indias se an hecho, como se podra ver, segun e dicho, largamente escrito en la parte alegada al prinçipio deste capitulo.
Y fue muerto y desbaratado este traydor en la çivdad de Barquiçimeto, por el Governador y Capitanes dichos, a veynte y siete de Otubre de mil y quinientos y sesenta y vn años, vispera de los bienaventurados San Simon y Judas.
En este mismo tienpo fue muerto en esta Governaçion Juan Rrodriguez Xuarez, natural de Merida en España, que fue el primer fundador de Merida del Nuebo Reyno. Este Juan Rodriguez era vn honbre a quien los yndios temian mucho por ser ynhumano con ellos: mataronle yndios caracas saliendo de aquella provinçia a servir al Rrey contra el traydor Aguirre. Dizese que fueron autores de la muerte los Faxardos, mestizos que fueron primero pobladores de aquellas provinçias y pueblos que en ellos se poblaron de españoles, a quien los yndios respetaban mucho por contenplaçion de su señora, yndia prinçipal y madre de los Faxardos, como en otra parte queda tocado; y estos, por envidia y avn temor que a Juan Rodriguez tubieron, hizieron a los yndios que se congregasen y saliesen al camino y lo matasen, como lo hizieron a el y a otros quatro españoles que con el yvan, lo qual tambien tengo tocado algo mas largo en la poblazon y suçesos de la çivdad de Merida, que este capitan poblo.