NOTAS AL CAPITULO VIII
(A) Los degollados por orden de Carvajal, además de Felipe de Huten, fueron Bartolomé Velzar, Diego Romero y Gregorio de Palencia, al cual apellidan otros Plasencia y Placencia.
La participación que en estos sucesos tuvo Pedro de Limpias, abandonando, primero, á Felipe de Huten, y excitando después á Carvajal para que prendiese y matase al joven caudillo alemán, empaña la justa fama que como capitán había logrado aquél conquistar.
Un historiador moderno, el Sr. Navarro Lamarca (Compendio de la Historia general de América, Buenos Aires, 1913, tomo II, pág. 178) dice que Huten volvió á Coro para buscar refuerzos, y que al llegar allí encontró el gobierno de Venezuela en manos del brutal soldado Carvajal, que le hizo degollar sin formación de juicio. Ni Carvajal era soldado, sino escribano de oficio y relator de la Audiencia de Santo Domingo, ni Huten murió en Coro, sino cerca del Tocuyo, en el mismo sitio en que después fué ahorcado su verdugo.