CAPITULO QUARENTA Y NUEUE
Que trata de lo que sospecharon los vezinos de la Margarita quando uieron los uergantines, y de como ynbiaron asi por mar como por tierra a sauer que jente hera, y la uino el Gouernador dellos a uer.
Al tiempo que los uergantines asomaron la uista de la Margarita, los uezinos del pueblo, viendo la derrota que traian, se alborotaron, creyendo que heran franceses, y desque llegaron mas zerca les parecio que heran de los barcos que hellos trahen por alli de trato, y despues, biendo que no hacertauan[359] a tomar el puerto, entendieron que hera jente forastera, y asi ynuiaron luego vna piragua con ciertos yndios para que rreconociesen y biesen que jente hera, la qual fue y no los pudo alcanzar ni hablar asta que ya estauan surtos en tierra, la qual llego al uergantin donde yba Lope de Aguirre, y el tomo los yndios para que le guiasen.
Los uecinos, viendo ya surtos los uergantines, enuiaron algunos españoles a que fuesen por tierra y rreconociesen que jente hera, los quales tomaron el camino donde estaua Lope de Aguirre, y aunque toparon a Diego Tirado y a otros españoles, nunca les quysieron dezir sino quera jente que salia perdida del Marañon.
Llegados que fueron a dondestaua el bergantin, hallaron a Lope de Aguirre con vnos pocos amigos suyos y con toda la jente enferma en tierra, y todos los demas en el uergantin, metidos deuajo de cuuierta, a los quales Lope de Aguirre comenzo a dezir como auia salido de Piru a zierta noticia del rrio Marañon y se auian perdido, y auia sido Dios seruido de que aportasen aquel pueblo para que no acauasen de perderse todos, rrepresentandoles aquellos enfermos que alli estavan, y que les suplicaua que por amor de Dios le hiciesen merced de dalle alguna carne v otras cossas que comiesen, por questauan perecidos de hanbre, y que su yntencion no hera mas de prouerse por sus dineros alli de comida y dar luego la buelta a Piru.
Los uezinos que alli estauan hicieron luego matar dos uacas de las que mas a mano alli estauan, y se las dieron para que comiesen. Lope de Aguirre les rrindio las gracias, y en pago dellas dio a uno de los uezinos que alli estauan, llamado Gaspar Hernandez, vn capote de grana guarnecido con pasamanos de oro, solo por engañallos a el y a los demas y dalles a entender que uenian rricos y que heran muy francos, porque hiciesen la necedad que hicieron descreuir al pueblo lo que escriuieron. Dioles tanbien vna copa de plata sobre dorada; y muy contentos y alegres con la buena paga que Aguirre les auia echo, se quedaron alli aquella noche, y luego ynuiaron vn mensajero al pueblo con cartas para el governador, que hera Don Juan de Villandrando, dandole noticia de lo que pasaua, y diciendole como hera jente que venia del Marañon y auia salido de Piru, y uenian a tomar y conprar comida por sus dineros y traian muchas rriquezas de Piru, y que a hellos les auian dado por dos uacas vn capote de grana y vna taza de plata.
Los del pueblo, aunquestauan alla el Diego Tirado y otros marañones, no se auian rregocijado ni aluorotado dello, sino creyendo que hera cierto lo que les decian, estauan dando horden como les lleuasen alguna comida, y despues que rresciuieron las cartas que los vecinos questaban con Lope de Aguirre escriuieron, holgaronse y rregocijaronse tanto en sauer de las rriquezas que traian los de Piru, y quan bien pagauan lo que les dauan, que todos les dio cobdizia de auer parte dellas, y asi, ciegos con este deseo, determinaron de partirse aquella noche para donde Lope de Aguirre estaua, y tomando el gouernador Don Juan de Villandrando algunos vezinos consigo, como fueron a Manuel Rodriguez, alcalde, y a otro Andres Salamanca, se partio a media noche del pueblo hazia donde Lope de Aguirre estaua, el qual yba bien quytado y sin sospecha del mal que se le aparejaua.