CAPITULO SSESENTA Y SSEIS
De como Aguirre hizo vendezir las uanderas, y de algunos auissos que dio a sus ssoldados.
Hechas y acauadas Lope de Aguirre sus tiranias vanderas[427], acordo que heran bien que rreciuiesen las bendiciones que la Iglesia suele dar a los estandartes cristianos que se leuantan contra los moros perseguidores de nuestra rrelixion cristiana; para el qual efeto, dia de Nuestra Señora de Agosto, mando que en la Iglesia mayor se dijese misa solene, y saliendo el con toda su jente en hordenanza de la fortaleza a la Iglesia, lleuaua la banguardia como general, y acaso en el camino topo, questaua caido en el suelo, vn rrey de espadas desechado de naipes viejos, y a manera de niño o mochacho que quiere tomar uenganza de la sonbra que behe en la pared, comenzo a patear aquel rrey de papel, y diciendo muchos vituperios y palabras desonestas y descomedidas[428] contra su Magestad, alzo el naipe del suelo y con muy gran yra y saña lo hizo muchos pedazos, ayudandole muchos de aquellos sus soldados con otras maneras de blasfemias contra Dios nuestro señor y contra sus santos, conformando y autorizando lo que su general dezia contra el Rrey con otras muchas ynbenciones de palabras uituperiosas y perniciosas, que para solo esto tenian manos y lengua este traidor y sus ministros, y no para mas ni para quando las ouieron menester; porque como adelante se dira, quando le desuarataron tuuo[429] animo para hazer muestra de hombre, sino como cuerpo sin anima se dejo matar ynfamemente.
Llegados a la Iglesia puestos por su horden, se les dijo la missa, la qual acauada, el clerigo les uendijo las uanderas, y acauadas de bendecir, Lope de Aguirre las tomo y las dio y entrego a sus capitanes y alferez, diciendoles que deuajo de la mucha confianza que del esfuerzo y balentia, animo y lealtad que de sus personas tenia, les entregaua aquellas banderas, con las quales y con las conpañias de soldados que les encargaua, le auian de seguir y defender y anparar, saliendo a canpo con ellos contra qualesquier personas que les quysiesen ynpedir su jornada, y defendiendolas como ualerosos capitanes y alferez, podian lizytamente hazer rresistencia en todas partes que de grado no los rreciuiessen; y que en los pueblos que por la contumacia de los vezinos viniesen a rronpimiento y ouiesen de ser ssaqueados, que solamente les encargaua la ueneracion de los tenplos y la honrra de las mujeres, y que en todo lo demas hiziesen lo que quysiesen y biuiesen como les pareziese, que a nadie le hiria a la mano, y que pues auian echo nueuo rrey que tanbien podian hazer nueua lei; y dicho esto, con muy gran rregozijo, dieron todos la buelta a su fortaleza.
En todo lo que podia y queria daua Aguirre larga a su jente, para que viuiesen[430] en la lei que quysiesen, y se afirmaua que an[431] que dijo a sus soldados que les encargaua la ueneracion de los tenplos y el onor de las mugeres y en estas dos cosas que les mandaua fuesen mas contumazes que en lo demas, que no por eso los castigaria ni haria daño, antes como en otra parte se a dicho, mientras mas males hizieran mas larga les diera por tenellos mas prendados, y asi fue este un bano cunplimiento por los uezinos que presentes estauan, y no porque Aguirre tuuiese ningun buen zelo de seruir a Dios, porque se preciaua tanto de blasfemar contra su diuina Magestad y contra sus santos y hazer las hobras ques notorio, que se deuen de espantar todos como no yntreduzio algunos rramos y circunstancias luteranas o de las otras setas a que se allego mas la mala ynclinacion de los honbres, por la mucha liuertad que hen ellas vsauan, con que enlazan y engañan a los carnales y mundanos, faltos de toda buena consideracion, como este tirano y algunos de sus ministros lo heran.