CAPITULO SSETENTA

De como Faxardo uino a la Margarita, y de su temor enzerro Aguirre ssu jente en la fortaleza, y de alli la embarco en el nauio, y a un clerigo, y mato a su almirante.

Estando ya Lope de Aguirre muy de camino, porque no faltaua mas de enbarcar la jente y alzar las belas y nauegar, vino a la isla un Francisco Faxardo, que rresedia en la prouincia que llaman de Caracas, que es en la Gouernacion de Benencuela, con cierta cantidad de yndios flecheros y guerreros, y con algunos vezinos del pueblo de Caracas, por uer si podrian hazer algun desabrimiento o dar algun desasosiego a Lope de Aguirre y a sus secazes; y si como llego tan tarde llegara siquiera vn mes antes, y aun vna ssemana, no dejara de hazer mucho prouecho, porque rrecoxiera algunos uezinos que andauan huidos, y por uentura se huyeran algunos ssoldados; y azercandose el Francisco Faxardo con su jente todo lo que pudo al pueblo, se metio en un monte questa zerca de la Margarita, y de alli comenzo a dar grita a Lope de Aguirre, y a llamar su jente, conbidandolos con su fauor y defensa.

Aguirre, como uio la osadia de Faxardo, temiose que fuesse mucha jente la que traia, y demas desto, que no se le huyesen los soldados y lo desamparasen, ya que no todos, algunos, y asi, luego, rrecoxio toda su jente en la fortaleza, y zerrando las puertas[446], no consentia salir nenguno della.

Faxardo, asi mesmo, no osaua desmanpararse[447] del monte, questaua entre vnas estancias del pueblo; el qual Aguirre auia yntentado atalar muchas ueces, y no auia osado enuiar soldados a hello, porque no se huyesen. Demas desto ponia muy grandes temores Lope de Aguirre a su gente, diziendoles que aquellos llamamientos que Faxardo hazia, no hera para mas de hengañallos, y en coxiendolos deuajo de su dominio, matallos, porque auian muerto al Gouernador de la Margarita y a los demas becinos y mugeres; y andando en estas gritas, pensando como se enbarcaria sin rreziuir daño alguno, porque demas de lo dicho se temia Aguirre que al tienpo que la jente se estuuiese enbarcando podria Faxardo azercarse y los demas, y con la flecheria de los yndios hazelle algun daño o dalle ocasion a que entonces se le huyese la jente, y asi acordo de no sacallos por la puerta, sino a las espaldas de la fortaleza hizo vn portillo alto, y poniendo en el vna escalera, haza bajar por alli sus soldados, y que uno a vno se fuesen enbarcando, y el alli con su guardia de amigos y panyaguados; y auiendo enbarcado en esta forma toda la jente, que ya no quedaua sino solo Aguirre con sus amigos, llego a el vn soldado mouido con zelo de amistad, porque[448] era de los mas culpados y prendados en los delitos cometidos, llamado Alonso Rodriguez, almirante, y le dijo que se desuiase vn poco afuera de la mar, porque todas las olas le mojauan; y por esto quel dijo echo mano al espada Aguirre y le dio vna cuchillada que le corto vn brazo, y mando que lo fuesen a curar. Yendo a curalle se arrepintio y mando que lo acauasen de matar. Sus ministros lo hizieron ansi, y su buena crianza del pobre Alonso Rodriguez le costo la uida.

Otros que lo deuian sauer mejor, dijeron que el hazer Lope de Aguirre esta crueldad no procedio de la ocasion que alli le dio, sino de que antes auia dicho el Alonso Rodriguez que tres cauallos y un macho que Aguirre lleuaua en los uergantines ocupavan mucho, y que por esto no cauia toda la jente, y questa fue la causa porque le mato.

Hecho esto, se fue Lope de Aguirre con los que con el auian quedado, a casa de un clerigo, que hera cura de aquella isla, llamado Contreras, y lo saco de su casa contra ssu boluntad, y lo lleuo consigo, y se enbarco con el, y los demas que auian quedado en el pueblo con el, despues de auer estado en la isla quarenta dias, antes mas que menos, y auella rouado y saqueado y destruyo totalmente, de suerte que los que hen ella quedaron se sustentaron dende en adelante con harto trauajo. Rrouo y echo a perder todas las haziendas de bienes muebles que los uezinos tenian; mato para comer y para hazer mal a los uecinos todos los ganados que tenian; tomoles y lleuoles por fuerza mas de cien piezas ladinos, yndios e yndias de seruicio; saco desta isla hasta doze o treze soldados de los que se le llegaron quando hen ella entro, con mas de zinquenta arcabuzes y muchas espadas y lanzas y otros generos de armas, con los seis tiros de artilleria que arriua dijimos.

La jente que saco de la Margarita serian hasta ciento y zynquenta honbres, porque quando hen ella entro, metio al pie de duzientos honbres. En el tienpo que hen ella estuuo, mato y se le huyeron y pasaron al Prouincial con Monguia y otros que el dejo de su boluntad, cinquenta y siete honbres. Saco asi mesmo ciento y treinta arcabuzes por todos, con los que tomo e hurto en la Margarita y los que saco del rrio Marañon. Saco asi mesmo tres cavallos muy buenos y un mulo, todos los aderezos que pudo auer y hurtar de la gineta entre los uecinos, con pensamiento de en llegando a Tierra Firme pertrecharse de cauallos.