CAPITULO VEINTE Y QUATRO

Que trata de la junta que hicieron los amotinadores para determinar lo que auian de hazer, y lo que sobre hello passo.

Hechos y nonbrados los ofiziales dichos, para que en lo que se auia de hazer azerca de descubrir la tierra del Dorado vuiese rresulucion y determinacion entre todos, mandaron los amotinadores y los demas sus ofiziales, que se juntasen todos los capitanes y soldados que en el canpo auia, para que tratandose y comunicandose en el negocio por consulta general, diose[274] cada vno su pareszer y lo firmase de su nonbre, y lo que mas conuiniente fuesen a todos se hiziese assi[275].

Y tomando la mano en dar su parezer Don Hernando de Guzman, general del motin, dixo que su parezer hera que se deuia buscar la tierra y noticia que Pedro de Horsua yba a buscar, y hallandola y descubriendola y siendo tal como se dezia, su Magestad se lo ternia a todos por muy gran seruicio y les perdonaria la muerte del dicho Gouernador, y que para su descargo y que a su Magestad costase de la mucha rrazon y justas causas que auian tenido para matar a Pedro de Horsua, harian vna ynformacion con todo el canpo o con los mas principales del, como Pedro de Horsua yba remiso y descuidado en buscar la tierra, ni para hello hazia las diligencias que hera obligado, y que ya que la hallase no la pretendia poblar, y que hera yncufrible[276] e yntolerable a los soldados, y que asi, para que los soldados se conseruasen en seruicio del Rrey, como para que la tierra se descubriese, fue necesario y conuiniente su muerte, porque si mas tiempo biniera, los soldados se amotinaran y le tomaran los uergantines y con ellos se fueran a tierra de españoles cristianos y lo dejaran en el rrio, sin que la tierra se descubriera, y otras cosas que desta manera que conponia y arguia.

Este parezer de Don Hernando tuuieron por bueno Alonsso de Montoya y Joan Alonso de Lauandera, y asi vnos declararon hen ello aprouandolo y diziendo que aquello se deuia hazer y que asi conuenia a todos, guardando las ynformaciones y autos y parezeres que sobre esto se diesen y hiciesen para su descargo.

El traydor de Lope de Aguirre, como la yntencion y boluntad que desde la primera ora tubo, fue, en matando a Pedro de Horsua, dar la buelta a Piru y procuro[277] alzarse con el, con meter en desasosiego y en alboroto aquel Rreyno, no le parecio vien el pareszer que Don Hernando avia dado; mas conformandose con el algunos amigos suyos, que tenian la propia yntencion y boluntad, callaron por entonzes y no quysieron rresponder cosa alguna al parescer que Don Hernando auia dado, mostrando pesalles dello, y entendiendo todos los mas que Lope de Aguirre auia dado muestra de no tener en boluntad lo que Don Hernando auia dicho, no curaron de pasar adelante con los parezeres; mas el Don Hernando de Guzman, vsando de su jurisdicion, hallando para hello aparejo en algunos amigos suyos, hizo la ynformacion de lo que auia dicho en su parecer contra Pedro de Horsua; y hecha y pintada de la forma y manera que mas conbenia para su descargo y de los demas amotinadores, dixo que para que la ynformacion fuese mas autorizada y pareciese que todos confirmauan lo que hen ella estaua escrito y lo que se auia echo, convenia que fuese firmado de todos los que en el canpo auia: para el qual efeto todos fueron juntados y llamados, y enpezando el Don Hernando, como capitan general, fueron luego a Lope de Aguirre, que hera maese de campo, segunda persona, porque cada uno auia de firmar por antiguedad, conforme a como tenia el oficio, y para que mas claramente entendiesen todos su desinio y boluntad, tomo el papel y la pluma y poniendo hen el su firma y nonbre se firmo «Lope de Aguirre, traydor», y publicando el que andaua a tomar las plumas lo que Lope de Aguirre auia firmado, comencaron a mormurar vnos con otros, y los que no tenian los animos muy dañados, a dezir que no hera bien echo que Lope de Aguirre firmase de aquella suerte, ni a su onor ni al cargo que tenia lestaua bien, el qual quyriendo satisfazer a todos y dalles a entender clara y aduiertamente su yntencion, boluntad y pensamiento por palabra equiuocas[278], tomo la mano en hablar y rresponder, diciendo:

Caualleros, que locura o necedad es esta en que algunos de nosotros auemos dado, que cierto pareze mas de pasatiempo y rrisa que de ynportancia lo que vuestras mercedes hazen, que auiendo muerto a un Gouernador del Rrey y que rrepresentaua su propia persona y que traya todos sus poderes, pretendamos que con papeles e informaciones hechas por nosotros mismos, librarnos y saluarnos y rreleuarnos de culpa, como si el Rrey y sus juezes no entendiesen como se hazen las tales ynformaciones, y que si a los que hen ellas declaran les preguntasen otras cossas mas arduas y contra si mesmos no las dirian, especialmente[279] auiendolas dicho cada uno en su fauor. Todos matamos al Gouernador, y todos nos auemos holgado dello, y todos auemos sido traidores, y todos nos auemos llado[280] en este motin; y dado caso que la tierra se busque y se halle y se pueble y sea mas rrica que Piru y mas poblada que la Nueua España, y que della sola ouiese de tener el Rrey mas provecho que de todas las Indias juntas, el primer vachiller que a hella benga con poderes del Rrey, a tomar rresidencia y quenta de lo hecho, nos a de cortar a todos las cauezas, y nuestros trauajos y seruicios abran sido en bano y de ningun fruto para nosotros. Mi parezer es, y lo tengo por mas hazertado que todo lo que vuestras mercedes piensan, que dejemos esa opinion y proposito de buscar la tierra, y pues si la descubrimos y poblamos nos an de quytar las uidas, que con tiempo nos antecipemos y las uendamos vien bendidas y en buena tierra, la qual conozen vuestras mercedes muy bien que es el Piru, y en ella tenemos todos amigos que en sauiendo que bamos a hella de la suerte que auemos de yr, nos saldran a receuir con los bracos auiertos y nos ayudaran y pondran sus uidas por nuestra defensa; y esto es lo que a todos conuiene, y por esto firme mi firma de aquella manera.

Dicho esto, porque no quedase sola y desaconpañada esta platica y pareszer de Lope de Aguirre, y en confirmacion de hella, rreplico vn Alonso de Billena, que tenia cargo de alferez general de la amotinada conpañia, y uno de los que fueron en matar al Gouernador, diciendo: lo que el señor Lope de Aguirre, maese de canpo, a dicho, me paresce ques lo mas azertado de todo y lo que a todos conuiene; yo lo confirmo y apreuo y doy por mi pareszer, pues tan buenas causas o rracones da en todo lo que dize, y quien otra cosa le aconseja al General, mi señor, no le tiene buena boluntad ni le desea ningun bien, sino uelle perdido a el y a todo el canpo, y es su enemigo capital; y porque no paresciese que no auia quien osase contradezir a Lope de Aguirre y a sus secazes en el parezer, casi rrespondiendo a lo dicho, Juan Alonso de Labandera, y por sustentar lo que el General auia dado por su pareszer, dijo que aver muerto a Pedro de Orsua no fue traicion ni en hello se cometio otro delito ninguno, pues convino asi a todos, y el no lleuaua yntencion de hazer lo quel Rey le auia mandado, que hera descubrir y poblar el Dorado, y el Rey fue mas seruido en que muriese su Gouernador que no que por su causa se perdiese tanta jente, en lo qual gasto su Magestad gran cantidad de dineros, y asi terna por uien que porque la tierra se descubra y se pueble y todos no nos perdamos, como lleuamos camino dello con Pedro de Orssua, si desimule con todos los que le hicimos este seruicio, porque yo lo tengo por tal, y quien dijere que yo soy traidor por este rrespeto, dende aqui digo que miente, y yo se lo hare bueno, y sobre hello me matare con el; de lo qual se azoraron y alborotaron Lope de Aguirre y algunos amigos suyos, y quyriendo sobre esto con palabras y obras rrespondelle y trauarse con el[281], Don Hernando de Guzman, su general, questaua con el y presente y otros capitanes, se leuantaron y los apaziguaron, metiendose en medio, no consintiendo que las platicas pasasen adelante; y quiriendo Juan Alonso sastifazer a muchos que lo que auia dicho no lo dezia con temor de que el Rey no le hiziese cortar la caueza y le perdonase la culpa que tenia en la muerte del Governador, torno a rreplicar y dezir: hagan vuestras mercedes lo que quysieren y no piensen que lo que dije lo dije con temor que tengo a la muerte que el Rey me puede mandar dar por lo hecho, ni por saluar mi vida, que yo seguire lo que los demas hicieren, porque entiendan que tan buen pesquezo tengo yo como todos; y con estas disinciones mouidas por Lope de Aguirre y sus secaces, zesso por entonzes el firmar y hazer las ynformaciones, y los amigos de Lope de Aguirre andauan de alli adelante yncitando y mouiendo los soldados a que tuuiesen boluntad de yr al Piru, y asi daban muchos muestra de hello.