DEDICATORIA.

Los Celebres Pintores comunmente tienen por estilo, ilustrar lo admirable de sus pinturas cõ los realçados matizes del oro de mas superiores quilates, para que consiga entera perfeccion lo q̃ sus manos obraron; gouernadas de la subtilidad de sus ingenios. Exemplo tan aplaudido de mi deßeo, que a su imitacion ha sido forçoso valerme de la proteccion de V.S. para que este pequeño Tratado tenga de grande los soberanos realces que adquiere, ilustrado con el oro purisimo de su Nobleza, conocida tanto, que me esensa de ponderatiuos Elogios, puesto que para nadie se escribe lo q̃ todos saben. El fruto primero es, que ha produzido la esterilidad de mi talento; pero nace con tan buen pie, que desde luego busca los de V.S. por hallar este Tratado en ellos su mayor perfeccion; pues demas de las partes excelentissimas que le adornã que son inumerables, ha conseguido el gustoso entretenimiento de la Dança, con tãta destreza y gracia, que se conocẽ en V.S. sus mayores primores. El trabajo y euydado possible he puesto en escriuirlo, acertarlo a hazer ha sido mi pretension: el lograrlo es dificultoso, pero quãdo aya errado, no en todo, porque es fuerça concederme el acierto de dirigirlo a V.S. A quien suplico se digne de ampararlo, por quiẽ es, y porq̃ es el primer Tratado q̃ desta materia se escribe, y yo el primero q̃ lo pone en execucion, y el q̃ mas desse a seruir a V.S. A quien Dios guarde felicisimos años, cõ los acrecentamientos de Estado q̃ merece, y este humilde esclauo de V.S. deßea, &c.

Iuan de Esquivel Nanvarro