KALI CARBONICUM (Subcarbonato de potasa).
§ 1.—Historia.
Esta sal de potasa se ha usado en todos tiempos en enfermedades muy diversas. Se la han atribuido propiedades diuréticas, resolutivas, antiescrofulosas. Ha estado muy en boga en el tratamiento de las hidropesías y compone parte como medicamento esencial en las fórmulas que tan célebres han sido para la ascitis. El elixir de Peyrhile, pretendido antiescrofuloso, contiene gran cantidad de esta sal.
Es indudable que el carbonato de sosa no tiene las mismas propiedades que el subcarbonato de potasa, particularmente en las aguas minerales que les contienen, pero estas propiedades han sido prejuzgadas, ya por los efectos terapéuticos, ya por los fisiológicos generales, de una importancia mucho menor, y que pertenecen á todas las sales alcalinas.
§ II.—Efectos fisiológicos.
Los numerosos síntomas recogidos en la esperimentacion sobre el hombre sano, demuestran que el carbonato de potasa ejerce una accion profunda sobre la nutricion y la vida vegetativa. Los fenómenos febriles tienen todos el carácter de una fiebre crónica y diatésica, sin que en su accion se advierta nada de agudo ni de inflamatorio; pues si bien es verdad que en su patogenesia se ven algunos síntomas congestivos, tambien lo es que van acompañados de temblores nerviosos, de adormecimiento y debilidad real; si hay neuralgias, son la espresion de una astenia nerviosa y de largos padecimientos anteriores; si hay fiebre ó síntomas de inflamacion local, domina el calofrío, el sudor falta ó es nocturno y aun colicuativo, y el estado general indica la hidroemia.
La accion electiva de este medicamento se dirige al sistema exhalante y absorbente, á las membranas serosas y mucosas, y tambien por consiguiente á los sistemas venoso y linfático á los que van á parar todos los productos de la absorcion, y de donde proceden todos los de la exhalacion. Esto esplica la profunda alteracion que este medicamento produce en la nutricion, la superabundancia de serosidad en la sangre y su derrame en las cavidades esplánicas y en las mallas del tejido celular; de aquí, en fin, resultan los infartos linfáticos y la venosidad.
Su accion sobre el sistema venoso se manifiesta principalmente en el útero, por lo que Goullon ha podido decir que ejercia una influencia especial en este órgano, y adminístrale como el específico del aborto por sus condiciones particulares de venosidad. Su accion en el sistema linfático refleja de tal modo en la piel, que le constituye en poderoso antiherpético. Esta accion es alterante, antiplástica; debiéndose tambien consignar, que esta sustancia produce una astenia nerviosa, aumento de las secreciones, y la falta de la reconstitucion misma de la piel, y da lugar á la formacion de callos, verrugas y otras escrescencias, en las que los líquidos parecen depositar las moléculas sólidas como en los límites de la vida, á la par que la serosidad se exhala en las mallas del tejido celular y en la superficie de las membranas serosas y mucosas. En fin, aun cuando no haya toda la esperiencia necesaria para afirmar que el subcarbonato de potasa obra sobre estas superficies, separando de la sangre los materiales para elaborar el pus, creemos, fundados en un corto número de hechos, que es un medio que se debe ensayar en la diátesis purulenta y en la piohemia, como se le emplea en la diátesis serosa.
Este medicamento tiene todavía una gran importancia para estar indicado en estos casos, aun prescindiendo de la última propiedad de que acabamos de hablar, porque además de los caractéres diferenciales que se deducen de su accion electiva, se observa una sensibilidad dolorosa en los miembros y en la piel, como si estuviera ulcerada; dolores quemantes en las vísceras y los miembros; prurito quemante, dolores dislacerantes y lancinantes, dominando la sensacion de contraccion ó de tirantez, y que son seguidos de temblores ó de adormecimiento. Estos dolores aumentan ordinariamente en el reposo de la segunda parte de la noche, y se alivian al aire libre y por el movimiento, mientras que los fenómenos febriles se agravan con el aire esterior. Hay tambien suma disposicion á resfriarse; la cabeza y el pecho se afectan más con la impresion del aire.
Varios autores han consignado como síntoma característico de este medicamento la hinchazon de los párpados superiores. Como término de comparacion agregamos nosotros que esta hinchazon se fija en los párpados inferiores para el fósforo. La accion del subcarbonato de potasa es análoga á la de la sal marina, pero con la diferencia que la de esta se dirige mas bien al abdómen, y al pecho la del primero. El moral se altera casi de la misma manera en este medicamento que en la sal marina, el licopodio y en los medicamentos cuya accion electiva es análoga en los aparatos esenciales á la hematosis. La irresolucion, la apatía, la tristeza, el temor, la impaciencia algunas veces, la irascibilidad la poca aptitud al trabajo y la falta de memoria son síntomas comunes á toda esta clase de medicamentos.
Sin detenernos en detallar mas los efectos fisiológicos del subcarbonato de potasa, vamos á presentar el cuadro de sus principales indicaciones en las enfermedades, con lo cual se completará la síntesis de los caractéres distintivos de su accion bajo el punto de vista terapéutico.
§ III.—Efectos terapéuticos.
Este medicamento no tiene una accion aguda rigorosamente hablando; los síntomas que revelan la escitacion sanguínea son pasivos ó diatésicos, y procedentes de lesiones en la nutricion ú orgánicas. Tan solo algunas flegmasías de carácter escrofuloso son las que corresponden á su esfera de actividad, como la oftalmía con rubicundez de la conjuntiva, tumefaccion de los párpados, supuracion en los ángulos de los ojos, lagrimeo, aglutinacion de los párpados, fotofobia, dolores presivos y aun lancinantes, síntomas todos que pertenecen á la oftalmía escrofulosa y á la de las personas venosas y caquécticas.
Este medicamento combate ventajosamente las manchas de la córnea y su opacidad inflamatoria, alternado con la eufrasia y el yodo. La hinchazon roja de los oidos con flujo purulento ó sero-purulento tambien le pertenece; hay con frecuencia escoriaciones exudantes detrás del pabellon de la oreja y aun ulceraciones internas. Sea cual quiera la hinchazon, se observa edema ó una infiltracion pálida en los límites de las partes inflamadas. El sulfuro de cal y el mercurio completan su accion en este caso. El mismo órden y carácter fenomenal se presentan en la nariz, cuya hinchazon está acompañada de obturacion de las narices, de coriza fluente, de ulceraciones en el interior y de abolicion del olfato. El zumaque y la estafisagria son á veces preferibles en casos semejantes al subcarbonato de potasa.
Las fluxiones en la cara que corresponden á este medicamento, consisten mas bien en un abotagamiento parcial; en las personas escrofulosas se limita algunas veces á una simple parotitis de la misma índole, ó á una induracion como resultado de la fluxion inflamatoria. La parotitis que este medicamento cura, se presenta al parecer con calofríos, fiebre y violentos síntomas de inflamacion. La belladona no está indicada en esta parotitis, sino en la febril, y el mercurio es el mejor auxiliar; el rhux conviene en la parotitis subaguda, ó por mejor decir, en la que se presenta sin prodromos generales; se le puede alternar útilmente con el mercurio.
El subcarbonato de potasa es uno de los medicamentos apropiados á las induraciones que resultan de las flegmasías. En este sentido, está á la misma altura que la barita, el yodo y el sílice, pero hay un estado hidrohémico mas bien que escrofuloso, ó un estado venoso sin la irritacion local que exige el azufre.
La hinchazon inflamatoria de las encías con ulceraciones alrededor de los dientes, reclama este medicamento cuando las irritaciones se reproducen; que se presentan de cuando en cuando vesículas dolorosas en la mucosa bucal, y que la saliva abunda aunque haya sensacion de sequedad en la boca. Estas afecciones atacan con preferencia á las personas debilitadas. Lo mismo acontece en los casos de anginas subagudas, con hinchazon edematosa de la base de la lengua y secrecion mucosa aumentada.
Las hemorróides inflamadas, dolorosas, son propias de este medicamento, cuando hay prurito habitual en el ano, escoriaciones á veces, y dolores lancinantes. Corresponde igualmente á este medicamento la hinchazon caliente é indolente de los testículos con sensacion de contusion en el escroto, y falta habitual de deseos venéreos ó carencia de erecciones. En las mujeres, la irritacion venosa de los órganos génito-urinarios es muy pronunciada; la sangre menstrual es irritante y provoca erupciones con prurito y escoriaciones en las partes próximas; hay sensacion de espulsion y escoriacion interna, esceso de flujo catamenial, ó reglas escasas, pero anticipadas. La amenorrea es tambien propia de este medicamento, cuando hay debilidad y eretismo local, especialmente si la leucorrea es considerable. En las mujeres venosas ó debilitadas, es superior el subcarbonato de potasa á la pulsatila en la amenorrea; lo es igualmente á la manzanilla y la nuez vómica en la menstruacion escesiva con dolores violentos en los riñones, y con dolores como de parto, é irritacion de la vagina. Este medicamento, en fin, previene ó evita el aborto en las mujeres ya afectadas como dejamos referido.
En todas estas circunstancias no hay mas fiebre que la que precede á la parotitis de que hemos hablado, ó que sobreviene al mismo tiempo. La fiebre verminosa está en relacion con los efectos de este medicamento, cuando hay grande sensibilidad al frio, movimientos congestivos en la cabeza, rubicundez y palidez alternantes en la cara, ansiedad, calor, náuseas, vómitos, sensibilidad del vientre, deposiciones acuosas, estado linfático ó empobrecimiento considerable de la sangre.
Los efectos del subcarbonato de potasa presentan cierta analogía con la tisis laríngea cuando hay disposicion á la afonía é hinchazon frecuente de la campanilla y de los tejidos de la faringe. Se observa tambien, ronquera y voz ronca, tos provocada por un cosquilleo, tos seca por la tarde y la noche, tos con mucosidades grumosas por la mañana. Hay al parecer una indicacion mas notable en la tisis pulmonal que se manifiesta por la espulsion á intérvalos mas ó menos aproximados de masas purulentas, de grumos parecidos á los tubérculos, con punzadas vagas al través del pecho, tos seca, muy penosa, despues esputos purulentos, grande debilidad acompañada de emaciacion.
Ningun medicamento es mas análogo á este en casos semejantes que el licopodio, que puede administrarse antes ó despues y con la distancia de algunos dias, se le alterna ventajosamente con el acónito ó la brionia, en la hemoptisis de la afeccion tuberculosa; y con la digital cuando hay calor ardiente y hervor en el pecho. El subcarbonato de potasa es uno de los medicamentos mas dignos de ser empleados en esta fatal enfermedad; prácticos instruidos le han considerado como esencial en el principio de la tuberculizacion pulmonal. Está además muy indicado en afeciones asmáticas, particularmente en el hidrotorax.
En las afecciones hidrópicas en general, debe el práctico fijar la atencion en el subcarbonato de potasa, principalmente cuando las funciones de la piel parecen abolidas; que esta superficie está seca, con sensibilidad dolorosa á veces y siempre con ciertas callosidades, espesamiento del epidérmis y endurecimientos. Este medicamento es mas eficaz en la hidrohemia de las personas venosas ó escrofulosas, y esta eficacia es mas notable en la anasarca, en la ascitis, en el hidrotorax, en los edemas de las estremidades y hasta en la hidropericarditis: estos casos son los en que este medicamento presenta la infiltracion serosa del párpado superior como síntoma característico.
Los dolores artríticos ó reumáticos propios de este medicamento nunca carecen de alguna tumefaccion. Esta consiste á veces en un simple edema situado debajo de la articulacion dolorosa; los dolores son mas vivos en la segunda parte de la noche y durante el movimiento; están acompañados de sensibilidad dolorosa de la parte afecta y seguidos de calofríos y debilidad. La caquexia hidrohémica es inseparable; los enfermos son muy impresionables al frio, y están dispuestos á movimientos congestivos irregulares ó escitaciones sanguíneas.
Estos movimientos caracterizan la fiebre lenta que corresponde al estado crónico producido por este medicamento; la debilidad muscular es grande, la inervacion general está debilitada, hay desfallecimientos, y la sangre no estimula suficientemente al organismo. En estas circunstancias mas ó menos pronunciadas, son en las que se desarrollan los accesos epilépticos, los espasmos, las hemicráneas, las neuralgias, que tienen analogía ó similitud con el subcarbonato de potasa. Las convalecencias interminables en las que es eficaz este medicamento, son en las que se observa esta astenia nerviosa y este empobrecimiento de la sangre; son tambien las procedentes de pérdidas humorales continuas. No se estrañará, pues, en vista de lo espuesto, que este medicamento pueda convenir: 1.º en ciertas afecciones paralíticas desarrolladas con lentitud, pero que corresponden igualmente quizá á la sal marina, á la barita, al azufre y al arsénico; 2.º en amaurosis incipientes, 3.º en la disecea; 4.º en infartos escrofulosos y pasivos de las glándulas y de los gánglios; 5.º en la incontinencia de orina rebelde, y en cierta afeccion diabética y albuminúrica.
La utilidad del subcarbonato de potasa en las enfermedades de la piel es incontestable, y admira en verdad que los autores modernos se hayan ocupado tan poco de él, siendo tan notables los síntomas siguientes que determina en el hombre sano: piel seca como impenetrable al sudor; sensacion de ulceracion y de quemadura en la piel; prurito quemante, picazon; manchas amarillentas ó rojas con prurito ó quemazon y que exudan serosidad despues de rascarse; erupcion miliar y vesicular; sabañones azulados, hemorragia de las úlceras, manchas furfuráceas, sobre todo en la frente, herpes detrás de las orejas, granos, efélides, verrugas en la cara; manos ásperas y escoriadas, vesículas corrosivas en los dedos de las manos, hinchazon roja en los dedos de los piés y manos, en la nariz, como si fueran sabañones, clavos en los piés, sudores en la axila, sudores fétidos en los piés.
La clínica le ha reconocido por muy eficaz: 1.º en la caparrosa granular con sensacion quemante, casi análoga á la que exige arsénico; 2.º en los sabañones azulados con prurito violento, antes ó despues de causticum; 3.º en ciertas erupciones urticarias ó en las manchas que acompañan á la fluxion catamenial, con prurito general; 4.º en el acné, con preferencia al arsénico, al carbonato de cal y á la nuez vómica; 5.º en el impétigo, si bien en este caso es preferible el fósforo, y mas aun el carbonato de cal; 6.º en el eczema, aunque en esta forma vesiculosa del herpes es mas apropiado el mercurio; 7.º en el líquen, forma papulosa, en la que son auxiliares el causticum y otros varios medicamentos.
Dósis.—Las trituraciones son preparaciones mas convenientes que las disoluciones salinas mas ó menos fuertes; se administran algunos centígramos de la primera, varias veces al dia, y uno ó dos gramos de la segunda y tercera en pequeñas fracciones. Circunstancias hay en que las dósis mas débiles son las mas convenientes; se ha recurrido tambien á algunas gotas ó glóbulos de la sesta y duodécima atenuacion, cuando la afeccion que se va á tratar, es análoga tan solo á los efectos de irritacion y congestivos de este medicamento.