I
Las róseas mejillas
De leche y frutillas;
Los ojos dormidos
Como dos cupidos;
La boquita breve
De púrpura en nieve;
Los pechos cual proras
Que van triunfadoras;
Las manos tan finas
Como manos chinas;
Y el talle tan noble
Como tierno roble;
Tras de la persiana
De una torre altiva
Yace pensativa
Gentil castellana.