CAPITULO VI.
De las nociones mentales simples.
[14] Llamamos nociones (voz bastantemente introducida en nuestra lengua) los actos de qualquiera potencia mental, con que el entendimiento conoce las cosas. Si comprehende, pues, un objeto con una sola nocion, esta se llama simple, como lo es la percepcion que llaman aprehension en las Escuelas. Todas las nociones simples conocen, ó la cosa que exîste por sí sin necesitar de otra, como la substancia: ó la que no puede estár sin otra á quien se arrima, como la adherente (algunos la llaman accidente): ó la que incluye juntas las dos, es á saber, accidente y substancia. El Agua, el Fuego, la Tierra, el Ayre, los Cielos, los Planetas, los Cuerpos terrestres, son substancias que exîsten por sí, y las conocemos como tales por las simples nociones que de cada una tenemos: los colores, los sabores, el frio y el calor, la extension é impenetrabilidad, y otros seres semejantes, nunca exîsten por sí solos, sino adherentes, ó arrimados á las substancias. Todos los entes corpereos del Universo se componen á un tiempo de substancia y accidentes, y como tales los conocemos con simples nociones, pues por una sola percepcion los representamos en la mente. Importa mucho separar las nociones de cada cosa, no confundirlas, ni atribuir á una lo que es de otra, para averiguar en cada una de ellas su naturaleza, efectos, y propiedades.
[15] Las nociones simples, unas son universales, otras singulares, otras medias. Todas las cosas en sí mismas, ó, como en las Escuelas con su bárbaro estilo dicen, à parte rei, son singulares: pero como cada una tiene un atributo, que es comun con otras, el entendimiento suele mirarlas por el lado solo en que se semejan, y con una nocion las comprehende todas. Esta nocion se llama universal, y comunmente se dice hecha por abstraccion, porque la mente de muchas cosas del objeto no conoce entonces mas que una, abstrayéndola, como que la mira separada de las demas. El modo de abstraher es este: fórmase en la fantasía la imagen de lo viviente y sensitivo (que llamamos animal) todas las veces que ve estas cosas en los entes singulares, ya sean hombres, ya bestias, ya sabandijas, &c. la memoria renueva en confuso estas imágenes, cada vez que se presenta una sola, por la necesaria conexîon que unas tienen con otras: estas potencias tienen entonces, sin transcender á mas, la nocion de animal, con la que miran no un solo individuo singular, sino todos los que forman y excitan aquella misma representacion; y siendo muchos, la nocion es universal. La nocion singular no necesita de explicacion, pues por ella conocemos cada cosa en particular. Las nociones singulares anteceden, como hemos dicho, á las universales; y para que estas sean exâctas es menester adquirir aquellas con el mayor cuidado, á fin de asegurarse de manera, que la nocion mental sea enteramente conforme á la cosa que mira como objeto. Las nociones medias son aquellas, que ni representan los singulares, ni son universales, sino excluyendo tácitamente á ambos, participan de las dos, como quando decimos: algun hombre, pues con esta nocion, ni comprehendemos todos los hombres, ni á uno solo. Esto lo hace el entendimiento quando no ve en el objeto lo singular, ni descubre en él mismo los atributos universales.
[16] A las nociones simples pertenecen los predicamentos (en Griego se llaman [Griego: Kathaegoriai], Cathegoriae) que comunmente se tienen por diez, es á saber, la substancia, ó el ser que por sí subsiste: la quantidad, ó medida de la cosa: la qualidad, ó aquello por donde la cosa se tiene por tal ó tal, como blanco, negro, &c: la relacion, ó la referencia que dice una cosa con otra: la accion, ó el acto con que obran las causas: la afeccion, ó pasion, que es lo que sufre una cosa por la accion de otra: la ubicacion, esto es, la ocupacion de lugar: el quándo, ó en qué tiempo: la situacion, ó modo de estar: el hábito, ó forma exterior. A las nociones simples pertenecen tambien los predicables. Llaman así los Filósofos ciertas nociones comunes, que pueden adaptarse, segun convenga, á cada uno de los predicamentos: de modo, que el predicamento es la cosa que puede decirse de otra, y el predicable es la clase en que se coloca el predicamento, y encierra la manera con que este se puede mas bien explicar, y entender. Los predicables son cinco, es á saber, género, ó la parte esencial de una cosa mas comun á otras, como quando de Ticio decimos, que es animal; pues en esto explicamos una porcion de su ser comun á otras cosas distintas de Ticio: Especie, ó la clase inmediatamente contenida debaxo del género, como en Ticio el ser hombre; pues en otra clase de animal estan las bestias, por donde el género animal encierra las dos especies: Diferencia que es la parte propia y peculiar de la esencia de una cosa, por la qual la nocion universal del género se contrahe á una determinada especie, como es en Ticio el ser racional; pues con esto se determina no ser como quiera animal, sino animal racional: Propio, que es una cosa necesariamente conexâ con la esencia, como que dimana de ella, y no se puede separar; asi el poder reirse y admirarse es propio del hombre: Accidente es una cosa que puede estar, ó no estar en otra sin perjudicar á la esencia de ella, como el vestir en el hombre. En los predicamentos y predicables hemos tenido la mira de explicarlos, segun pertenecen á la Lógica, en quanto son nociones universales, con que el entendimiento conoce lo que es comun en las cosas, y halla así el modo facil de colocarlas en ciertas clases, para difinirlas con exâctitud, dividirlas sin confusion, y argumentar con claridad. El exâminar á fondo el ser y calidades de los predicamentos, segun se hallan en las cosas, pertenece á la Física y Metafísica; y cierto que en estas Ciencias no adelantará mucho el que en el exámen de los objetos de ellas no lleve por delante estas nociones Lógicas; sin que deba apartarnos del conocimiento y uso recto de ellas lo que trae el Arte de pensar con razones muy frívolas, solo por oponerse á Aristóteles[a].
[Nota a: Part. I. cap. 3. pag. 57. y sig.]