CAPITULO VII.
De las nociones mentales combinadas.
[17]Los nombres con que los Griegos, los Latinos, y los Dialécticos de las Escuelas nombran las nociones combinadas, quedan ya explicados. Usarémos aquí del vocablo Proposicion, que es hoy el mas recibido. En las proposiciones aquella cosa de quien se dice algo se llama sugeto: lo que de ella se dice se llama predicado, ó atributo. El medio con que se juntan, ó se separan el sugeto y predicado lo llaman cópula. Aunque en todo rigor los tres se pueden llamar nombres; pero el comun de los Dialécticos llama así al sugeto y predicado, y á la cópula verbo. El sugeto y predicado de las proposiciones se llaman términos, voz tomada de los Geómetras, porque son los extremos de las proposiciones. Así que en esta proposicion Ticio es hombre, Ticio es el sugeto, porque de él se dice ser hombre: este es el predicado, porque es lo que se dice de Ticio, y el verbo es, que junta el atributo de hombre con Ticio, es la cópula. Qualquiera que sea el verbo se puede reducir á este, como si decimos Ticio cuida, ama, estudia, &c. equivale á Ticio es cuidadoso, amante, estudioso, &c. Si nos acomodamos al orden natural, en toda proposicion pone el entendimiento antes que todo al sugeto, despues el verbo, y luego al predicado, y quien quiera que así se explica, usa el modo mas simple y mas perfecto que hay de hablar de las cosas. Las transposiciones, que en varias lenguas se han introducido, son artificiosas, y por agradables que sean, siempre son confusas, porque son contra el modo natural de las nociones mentales; de suerte, que para entenderlas se ve obligado el entendimiento á colocarlas en su natural constitucion: el dinero ama Ticio, por el modo simple, dirá: Ticio ama el dinero. Fué de Ticio criado, debe decir, fué criado de Ticio. Los verdaderos Filósofos cuidan mucho de hacer así las proposiciones, de suerte, que quanto mayor es la simplicidad natural, tanto mas inteligible es lo que se dice, y mas perfecto, porque es mas conforme á la naturaleza.
[18] En las Escuelas es inmensa la confusion que se ha introducido en la explicacion de los términos de las proposiciones, y en las varias divisiones de ellas con tantas y tan inútiles explicaciones, que han obligado á Vives á decir: que son mas á propósito para jugar que para hablar, siendo infinitas las que hay en sus libros, y imposible el referirlas todas[a]. MELCHOR CANO, tomándolo de VIVES como acostumbra, dice: No entiendo con qué motivo algunos hombres doctos con el título de Dialéctica han introducido en las Escuelas las proposiciones exponibles, obligaciones, insolubles, reflexîvas, y otras monstruosas á este modo. Estos dos insignes Españoles han mostrado por extenso los defectos de la Lógica de las Escuelas, en especial Luis Vives; y quien los lea conocerá, que han ido delante de los modernos, que se precian de ser los reformadores de las Artes; y conviene advertir, que el Arte de pensar, y el que le sigue los pasos LUIS ANTONIO VERNEI, conocido por el Barbadiño, en sus Lógicas son en este asunto tan prolixos como los Escolásticos, y los andan siguiendo en la explicacion de las diferencias de las proposiciones, aunque descontentos de su Dialéctica. Para proceder en esto con claridad sin faltar á lo preciso conviene saber, que las proposiciones se diferencian entre sí, ó por los términos de ellas, ó por el verbo. Debe qualquiera, si no quiere ser engañado, poner atencion en el sugeto y predicado, si son simples, ó compuestos. Son simples en esta proposicion: Ticio es hombre. Son compuestos en esta: Ticio que es sabio entiende la Lógica mas pura. Visto es que el sugeto de esta última encierra á Ticio y la proposicion que es sabio: y el predicado contiene la Lógica que es mas pura que todas. Si el término complexo no tiene conexîon precisa con lo restante de la proposicion, puede ser falso, sin que la proposicion lo sea. Eumenio hombre discreto sabe montar á caballo. Esta proposicion puede ser verdadera, aunque Eumenio no sea discreto. Son infinitas las maneras de hablar que en el trato civil y en los libros se hallan semejantes á esta, en que se dexan en los términos, supuestas algunas proposiciones incidentes como seguras, que no lo son. Si el supuesto que se contiene en el sugeto, ó predicado, tiene conexîon necesaria con lo que se afirma, ó niega, entonces segun él es, será la verdad, ó falsedad de toda la proposicion, Ser el hombre piedra es imposible. Si el imposible se dixera de solo esto ser el hombre, fuera falsa la proposicion; pero recayendo la imposibilidad sobre todo el complexo ser el hombre piedra, es verdadera. Así que, siempre que el sugeto es complexo conviene ver, si el atributo se afirma, ó niega de todo él, ó solo de una parte, y lo mismo se ha de hacer quando, siendo el sugeto simple, el predicado es compuesto. El hombre que no cree en Dios es infiel. En esta proposicion la infidelidad, que es el atributo, recae sobre todo el complexo del sugeto, y así es verdadera. De este modo con mediana atencion conocerá qualquiera las proposiciones conjuntas por la conjuncion et ó y: las disjuntas, por la partícula nec ó ni: las hypotéticas, ó condicionales juntas por la partícula si: las causales indicadas por la partícula quia, ó porque: las divisas que contienen diversas proposiciones y se muestran por las partículas quamvis, etsi, esto es aunque: las relativas, que incluyen miembros que se refieren entre sí y se suelen juntar por las partículas quanto, tanto, como esta: tanto es Ticio sagáz quanto estudioso: las exclusivas, exceptivas, &c. las quales se expresan por partículas, que excluyen, exceptúan, &c. En estas maneras de proposiciones, y todas las que se pueden reducir á estas, ya sea oculto el complexo, ya manifiesto, es menester descubrirlo y desembarazarlo, para que se vea la conexîon que entre sí tienen el sugeto y predicado, y por ella conocer si son verdaderas, ó falsas. Por razon del verbo, que junta, ó separa el sugeto del predicado, son las proposiciones: necesaria, quando los términos de ella mutuamente lo son, como el hombre es animal, y se llama necesario lo que es, y no puede ser de otro modo: contingente, quando no son los términos entre sí necesariamente conexôs, como Ticio es docto, pues se llama contingente lo que es, y puede no ser, ó ser de otra manera: posible, quando el sugeto y predicado pueden juntarse, como Eumenio es sabio, y se llama posible, lo que, dado que no sea, puede ser: por donde todo lo que es, puede ser, mas no todo lo que puede ser, es; y así es verdadero el comun dicho de las Escuelas, que vale la conseqüencia del actu al posse, esto es, del ser actual á lo posible, mas no del posse al actu, que es de lo posible á lo actual: imposible se dice la proposicion, cuyos términos no se pueden juntar como el hombre es piedra, pues se llama imposible lo que ni es, ni puede ser. Siempre que semejantes proposiciones expresan la union, ó desunion del sugeto con el predicado por un adverbio, ú otra suerte de partículas, que se juntan al verbo, se llaman modales. Si el sugeto de las proposiciones, qualesquiera que sean, es universal, la proposicion toma este nombre, y se expresa con la voz omnis todo, nullus ninguno: si es particular, se llama así la proposicion, y se expresa por las voces quidam cierto, aliquis alguno: si es singular será singular la proposicion, y se expresa con la voz hic este: si el sugeto es indefinido, esto es, no lleva ninguna de las significaciones propuestas, es menester determinarlo para que se sepa si es verdadera, ó falsa la proposicion. Si los hombres cuidasen explicar sus nociones mentales con las expresiones que corresponden á cada una de ellas, se evitarian mil qüestiones inútiles y viciosas, que se ven en los libros, y innumerables reyertas en el trato civil. Tiénese por regla general entre los Dialécticos, que si la proposicion indefinida, esto es, de sugeto indefinido, es necesaria, equivale á universal, como esta, el hombre es viviente, que ha de entenderse de todos los hombres: y si es contingente equivale á particular como esta, el hombre anda, que solo se debe entender de alguno. Para no errar en esto conviene saber el predicado que es necesario, ó contingente respecto del sugeto, lo qual no se averigua solo por la Lógica. Todas estas suertes de proposiciones se dicen opuestas, quando con un mismo sugeto y predicado se oponen en los términos universales y particulares. Todo hombre es sabio, algun hombre es sabio se llaman subalternas, porque lo son los términos todo y alguno; y ambas son afirmativas, ó negativas, y pueden ser la una verdadera, la otra falsa, ó las dos á un tiempo verdaderas, ó falsas. Todo hombre es justo, ningun hombre es justo, son contrarias, porque lo son los términos todo y ninguno, y pueden ser á un mismo tiempo falsas las dos, mas no verdaderas. Algun hombre es veraz, algun hombre no es veraz, son subcontrarias por el término alguno, y pueden ambas ser verdaderas, mas no falsas. Estas proposiciones, todo hombre es bueno, algun hombre no es bueno: Ticio es virtuoso, Ticio no es virtuoso, son contradictorias, porque se oponen entre sí en quanto se pueden oponer, así en los términos como en la afirmacion y negacion, y es preciso que de estas la una sea verdadera, la otra falsa, por el principio de luz natural que dicta, toda cosa es, ó no es. En las proposiciones complexâs no se podrá averiguar bien si son contradictorias, si no se desembarazan los miembros de la composicion, y se comparan unos con otros. Los Dialécticos de las Escuelas, demas de estas cosas, que tratan con suma prolixidad, se entretienen en la equipolencia y conversion de las proposiciones. Nosotros las omitimos por ser cosas enredosísimas y de pura especulacion, siendo nuestro intento omitir lo superfluo, y proponer lo que de qualquiera modo sea preciso. En la diferencia de las proposiciones por el verbo lo principalmente notable es la afirmacion y negacion, con las quales se juntan, ó se desunen los términos de ellas; mas como este asunto pide mayor explicacion, vamos á darla en el capítulo siguiente.
[Nota a: Lud. Viv. de Caus. corrup. art. lib. 3. p. 387. ed. Basilea de 1555.]
[Nota b: Cano de Loc. Theolog. lib. 9. c. 1. pag. 288.]