LI

Téngovos de replicar

y de contrallarvos tengo,

que no han pavor los valientes

ni los non culpados miedo.

Si finca muerta la honra

á manos de los denuestos;

menos mal será enforcarme

que el mal que me habedes fecho.

Yo seré en tierra homildoso

á guisa de vueso siervo,

que teniendo los mis brazos

cuido alzarme sin los vuesos.

Cúbranse y non vos acaten

los ociosos falagüeños,

que magüer yo non lo soy

me puedo cubrir primero.

Dos vegadas hubo Cortes

desde antaño por invierno,

diz que por la pró común

ó por los vuesos provechos.

Vos en León las ficisteis,

pero yo en los campos yermos,

faciendo las mías, desfice

del contrario los pertrechos.

Lo fecho en Alcalá vedes,

non lo que fice primero;

y es mal juzgador quien juzga

sin notar todo el proceso.

Folgá que el moro de allende

respete mis fechos buenos,

que si non me los respeta

non vos guardará respeto.

¡Asaz me semejáis blando

porque de tiempo tan luengo

de apretarvos en la jura

vos duele el escocimiento!

Mentirá el que me achacare

del traidor Dolfos el tuerto,

pues sabedes lo que fué

y lo que fice en el reto;

además que sin espuelas

cabalgué entonces por yerro.

¡Vencen pesadas falsías

al noble y sencillo pecho!

Y pues gasté mis haberes

en prez del servicio vueso,

y de lo que hube ganado

vos fice señor y dueño,

non me lo confiscaredes

vos ni vuesos consejeros,

que mal podredes tollerme

la facienda que non tengo.

De hoy más seré facendoso,

pues hoy de vos me destierro,

y de hoy para mí me gano,

pues hoy para vos me pierdo.—

Estas palabras decía

el noble Cid respondiendo

á las querellas injustas

del rey don Alfonso el Sexto.