I

Desgarrada la nube; el arco iris

brillando ya en el cielo;

y en un fanal de lluvia

y sol el campo envuelto.

Desperté. ¿Quién enturbia

los mágicos cristales de mi sueño?

Mi corazón latía

atónito y disperso.

... ¡El limonar florido,

el cipresal del huerto,

el prado verde, el Sol, el agua, el iris!...

¡El agua en tus cabellos!...

Y todo en la memoria se rompía,

tal una pompa de jabón al viento.