«No estar en casa»

La señora de la casa jamás descuidará de advertir a su criado, después del almuerzo o antes de las horas de recibir, si tiene intención de estar en casa o no para las visitas que vinieren.

«No estar en casa» o «no recibe» son las fórmulas convencionales, admitidas en buena sociedad y que a nadie pueden ni deben ofender, para expresar que se desea no recibir por motivos especiales.

Es indispensable que la contestación «no está en casa» la dé el criado pronto y sin titubear, pues si bien se trata de una ficción, molesta que la vacilación de un doméstico la evidencie.

Si en el momento en que llega una visita la señora se dispone a salir, el criado podrá manifestar esta circunstancia, ofreciendo pasar recado por si puede recibir. La persona que visita, salvo casos excepcionales y muy justificados, debe limitarse entonces a dejar tarjeta.