Intervención del Embajador Americano, David Thompson, en la quiebra del Banco Americano.
En el año de 1901 se estableció en México una negociación bajo la denominación de “The International Banking and Trust Co. of America”, incorporada para hacer negocios en México según la patente expedida en Delaware, (E. Unidos). Este banco operó hasta el 16 de Octubre de 1903, en cuya fecha quebró.
Mr. J. L. Starr-Hunt era el abogado de dicho banco. Con motivo de la quiebra, el juez del 5.º juzgado de lo civil nombró á Don C. F. Uribe síndico provisional de la quiebra. En Octubre de 1905 cinco síndicos ó comisionados para la liquidación, se encargaron de la negociación fallida, y encontraron los asuntos en el estado que voy á referir: inmediatamente antes de la quiebra del banco, habían desaparecido dos documentos, fechado el uno el 14 y el otro el 15 de Octubre de 1903. El 7 de Noviembre de 1903 Mr. Starr-Hunt llamó á su despacho á Mr. Dunkeley, director de “The Mexican Banking Co.”, y le dijo que como su banco (el de Mr. Dunkeley) había sufrido á causa de la quiebra referida, deseaba ayudarlo, y le entregó los documentos mencionados. En lugar de entregar Mr. Dunkeley esos documentos á la comisión liquidataria, los devolvió á Mr. Starr-Hunt. La comisión liquidataria intentó un proceso contra Mr. Starr-Hunt, R. Huacuja y Ávila y Antonio Rincón Alas, ambos empleados de Starr-Hunt. Esto aconteció en Agosto de 1906. En virtud de las declaraciones de los testigos, se libraron órdenes de prisión contra los tres individuos mencionados. Alas y Starr-Hunt desaparecieron y estuvieron escondidos. Una semana después se supo que Alas se hallaba en Toluca, y de allí fué llevado á México.
Pero al mismo tiempo Starr-Hunt, desde su escondite, que era perfectamente conocido por la policía, trabajaba con toda actividad, ayudado por su esposa, la que había sido condiscípula de la Señora Thompson. El Embajador Americano se propasó hasta el punto de escribir una carta al juez que conocía del asunto, pidiéndole prácticamente que lo abandonara. Esta carta fué mostrada á un reporter de “El Diario”, quien ofreció publicarla; pero el juez tuvo el buen juicio de no soltar esa prenda. El Embajador solicitó y obtuvo la interposición de la influencia de Porfirio Díaz, y los abogados Warner, Johnston y Galston, encargados del procedimiento en contra de Starr-Hunt, se encontraron impotentes para luchar contra semejante influencia. El Presidente dió la consigna de que se suspendiera todo procedimiento y de poner en libertad á los acusados. Se dió entonces un nuevo giro al caso, estableciendo que, pues los acusados no habían sacado ningún provecho de la transacción, no podía haber delito de abuso de confianza. Así lo falló el Tribunal Superior. Ortega, juez 5.º de instrucción, absolvió á los acusados, declarando que no había delito que perseguir. Este no fué más que un subterfugio para obedecer la orden de Porfirio Díaz.
El resultado de esta intervención del Embajador Americano fué que los dos documentos, cuyo valor ascendía á $9,500 jamás fueron devueltos, perdiendo el dinero el concurso, el que quedó colocado en tal posición que no puede ni demandar ni recobrar el dinero. (G. Pierce, Mutual Building, México D. F., abogado de la liquidación.)
Los periódicos hablaron de este escándalo, pero sólo publicaron los informes recogidos en los autos. Sin embargo, Mr. Thompson solicitó de “El Diario”, por medio de G. I. Ham, que no hablase más del asunto, lo que no le fué concedido, como es de suponerse.
Cuando todo estuvo en calma, Mr. Starr-Hunt salió de su escondite y fué á visitar á “El Diario” amenazándolo con seguirle un proceso por difamación si se atrevía á volver á hablar. Mr. Starr-Hunt tiene mala nota en Texas y en Monterrey.
La copia de la carta del Embajador al juez está en manos de los abogados Warner, Johnston y Galston, quienes protestaron y enviaron copia de todo el caso al Ministerio de Relaciones de Washington, así como una copia de la referida carta.
¿Cómo es que se consiente que continúe el Embajador Thompson representando á los Estados Unidos en México, cuando los Estados Unidos han dado sus pasaportes á Ministros extranjeros á causa de incidentes de mucha menor importancia que la que reviste este negocio?
¿Existe acaso algún acuerdo entre Porfirio Díaz y David Thompson, quien da carpetazo á todas las reclamaciones de sus compatriotas en contra del gobierno mexicano?