ESCENA X

DICHOS, el POLLO BOTINES, el REQUIÉS y el JARRITAS, por la izquierda.

Son tres puntos tahúres profesionales, vestidos entre señoritos y chulos, con caras carcelarias. El Pollo Botines los lleva. El Jarritas va siempre en jarras, por llevar las manos en los bolsillos, y el Requiés va de luto y es su aspecto patibulario.

Requiés

(Desde la puerta.) ¡Ave María Purísima!

Paco

¡Ellos!

Antonio

(Con espanto.) ¡Mi ma... mi ma... mi madre!

Mariano

Ya están aquí.

Antonio

(A los otros, temblando.) (Serenidad.)

(Entran los tres.)

Jarritas

Benditos y alabaos.

Pollo

La paz del Señor... del señor inspector sea con ustedes.

Paco

Santas y guasonas.

Mariano

Bien venidos. ¿Y de chunga, por lo visto?

Antonio

(Yo me tiro por el balcón.) (Lo entreabre.)

Paco

(A Mariano.) (Va a preparar el balcón para tirarlos.)

Mariano

(¡Ya lo veo!)

Requiés

¿Os habéis fijao?... Un terceto de dos y medio.

Antonio

¡Y otro de todo a sesenta y cinco!

Paco

¿Venís con ganita de bronca?

Pollo

¡Dios nos libre!

Jarritas

Naa de eso.

Requiés

Tres ursulinos.

Pollo

A propósito. Diga usté, honorable y valeroso don Antonio, ¿podríamos pasar ahí dentro un ratito?

Jarritas

Porque nos da, miedo entrar sin su respetable permiso.

Requiés

¿Y si somos buenos no nos pondrán de rodillas, verdad?

Pollo

Oiga usté, y si le pego yo dos patás en la boquita del estómago a cualquier amigo o conocido, ¿no me dejarán sin postre?

Antonio

Según; porque como me dé a mí por estropear melones... (Los mira con recelo.)

Requiés

Se iba usté a quedar sin sus amistades.

Jarritas

(Riendo.) ¡Qué gracioso! ¿Has oído?

Pollo

¡Es un cuarto kilo de chistes!

Antonio

A lo mejor, un cuarto de kilo los hace daño a tres.

Requiés

No siendo de escabeche no creo yo que...

Jarritas

¿Conque podemos pasar? ¿Sí u sí?

Paco

(A don Antonio.) (¡Ande usté con ellos!)

Antonio

(Voy.) (Adelanta.) Señores, como veo que vienen ustedes de mal arate, me hallo consternao. Miren cómo estoy de oírles... (Exagerando su temblor.) ¡Esto es miedo, lo demás son tonterías! De modo que si del terror me atraganto, perdonen... pero en fin, voy a ver si puedo articularles cuatro palabras. Ahí dentro —medrosos y aterradores amigos— puede entrar el que quiera y hacer lo que le dé la gana; pero si lo que le da la gana no le gusta a este humilde y tembloroso servidor, entro y le gasto al delincuente una broma, ¡pero una broma con orificio de entrada y salida! (Los tres se ríen.) ¿Les ha hecho a ustedes gracia?

Jarritas

¡Un montón!

Antonio

(A los suyos.) ¿He estao bien?

Requiés

En fin, Maluenda, ahí estamos. Ya resollaremos.

Pollo

¿Sí somos buenos se nos dará una estampita?

Antonio

O se les romperá la estampita. Según. (A los suyos.) ¿He estao bien?

Requiés

Es usté tan guapo como ínclito. Hasta de aquí a una miaja.

Los tres

¡Saluz! (Entran en la sala.)

Mariano

¡Bueno, vienen con las de Caín!

Paco

Vamos, que yo no los pierdo de vista. ¡No me echen mano al dinero!...

Antonio

Sí, vayan ustedes, que en seguida voy yo, que tengo aquí a mi hija... y quiero que se vaya pa que no presencie...

Paco

Pero entre usté en seguida.

Antonio

Lo preciso. Voy en un vuelo. (Entran en la sala Paco y don Mariano.)