ESCENA III

DICHOS y MORRONES (Alguacil).

Morrones

(Segunda derecha. Desde fuera.) Ave María Purísima.

Cesárea

¿Quién se extraña?

Morrones

¿Se pue pasar?

D. Acisclo

¡El alguacil! Pasa, Morrones.

Morrones

(Con gran respeto.) Güenos días nos dé Dios; con premiso de ustés.

Cesárea

Regulares que sean.

D. Acisclo

¿Qué te trae por acá tan de mañana?

Morrones

Pos naa, que tengo un desgusto, con premiso de usté, que no sé cómo no le da a uno itiricia.

D. Acisclo

¿Pues qué pasa?

Morrones

Pues pasa que don Sabino el médico, el Perniles y Garibaldi, pus m’han hecho de venir a molestarle a usté, con premiso de usté, porque quién hablale de no sé qué cosas nómalas y urgüentes, que me lo he tenío que apuntar. (Mira un papel.)

D. Acisclo

¿Quejas tenemos?

Morrones

¡Qué sé yo!... Cuatro garambainas... Que si los sueldos, que si el riego, que si la contrebución... Naa, lo e siempre: potrestas.

Cesárea

¡Madre, qué tropa!... Pero si esos protestan de too.

Morrones

Toma, como que el año pasao les cayó la lotería y elevaron una potresta por haberles caído en la de tres pesetas.

D. Acisclo

Güeno, pues les dices que aguarden, si quieren, que yo voy a tomar el chocolate. Eso si no encuentras alguna razón de las tuyas pa que se vayan.

Morrones

Yo, si usté lo manda, razones siempre tengo. Les abro la puerta y les abro la ventana y ellos escogen: u se marchan u los marcho. (Acción de echarlos.)

D. Acisclo

Déjales, que todavía no es el caso. Pero como me hurguen mucho les va a doler, ¡por estas! Que esos tres me andan buscando las cosquillas...

Cesárea

¿Y viene con ellos Garibaldi, el republicanote ese?...

Morrones

El mismo. Ahora ice que s’ha sindicao con un garrote que tiene, así de gordo.

Cesárea

¡Mala troná en ellos! ¡Valiente gentuza! (Vanse don Acisclo y señá Cesárea, primera derecha.)