ESCENA XII

DICHOS y MORRONES, segunda derecha.

Morrones

Señor alcalde... (Forman todos un grupo y discuten en voz baja. Don Acisclo se acerca a Morrones.)

D. Acisclo

¿Has hecho mi encargo?

Morrones

Sí, señor.

D. Acisclo

¿Traes presos, viejos y niños?

Morrones

Traigo una muestra de caa cosa.

D. Acisclo

¿Pues?

Morrones

Presos no encuentro. Ni por seis pesetas quie ir nadie a la cárcel.

D. Acisclo

¡Qué canallas!... ¡Con las veces que han estao de balde!

Morrones

Por fin, he convencío a dos, por nueve pesetas uno con otro, que no sé si servirán pa creminales...

D. Acisclo

¡A nueve pesetas la pareja! ¡Cómo se ha puesto todo!... ¡Abusones!

Morrones

De ancianos tampoco hay abundancia con esto de la gripe; pero verá usté luego lo mejor que he encontrado. Y los chicos me los está recogiendo mi mujer. Le he dicho que los pague a seis pesetas la media docena... Ya tenía nueve cuando me he venío; pero los nueve de ambos sexos, como usté quería.

D. Acisclo

Bueno, aguarda ahora, y vosotros venir pa acá. (Los lleva aparte.) Vosotros sois mis pies y mis manos. Tú eres la astucia, tú el valor. Ya estamos solos. Semos hombres. Hay que echar el corazón por la boca. Con esos delegaos hay que hacer algo... pero algo radical, ¿me expreso?

Carlanca

Tengo lo mío.

D. Acisclo

¿Qué?

Carlanca

Cojo la manta y el retaco, me aposto esta noche detrás de una esquina, y... (Acción de disparar.)

D. Acisclo

¡Chist! Esos procedimientos son mu antiguaos.

Carlanca

Mu antiguaos; pero de requiescat in pace.

D. Acisclo

Otra cosa, otra cosa más... (Pensando.) ¡Más de ahora!

Carlanca

¿Y meterles un perro rabioso en el cuarto e la fonda?

D. Acisclo

Hombre, eso no me acaba a mí de disgustar; tie cierta novedá y no cae en el Código.

Cazorla

No cae, pero tropieza. Abandonemos lo delictivo, señor alcalde. ¡Yo, yo tengo el único procedimiento!

D. Acisclo

Venga.

Cazorla

No nos engañemos; si esos hombres investigan de veras, vamos a la cárcel. De forma que yo que usted, lo que hacía era sobornarlos. Esto es vulgar, pero seguro. Dinero... agasajos... obsequios... discursos... músicas, cohetes, comidas...

D. Acisclo

Ties razón... Es lo más prudente.

Cazorla

Que les convence el unto y se van... ¡vayan con Dios! A enemigo que huye... usted lo pase bien. ¡Que no se van... ahí de mi ingenio!

D. Acisclo

¿Qué piensas?

Cazorla

Es mi secreto. Pero si no se van, yo les juro a ustedes que buscaré quien les haga marcharse a uña de caballo, dejándose aquí el dinero que les haya usté dado, los obsequios y quizá la piel; y todo sin responsabilidad nuestra.

D. Acisclo

¿De veras?

Cazorla

¡Palabra! ¡Me juego la vida! ¡Por estas! ¡Ya lo tengo medio maquinao!

D. Acisclo

¡Eres mu grande, Cazorla! ¡Digno de mí!

Carlanca

¡Qué hombre! ¡Y no tener una mala condecoración!

D. Acisclo

Deja, que too se andará.