CIVILIZACIÓN DE LOS CHIMÚS

Conquistado por los Chimús el territorio que anteriormente habían ocupado los sucesores de Naymlap, el poderío del Señorío del Gran Chimú se extendió desde Chancay hasta Tumbes, y aún hasta Puerto Viejo, según afirman algunos, y abrazaba los valles de Trujillo, Guañape, Santa, Huarmey, Pativilca, y las poblaciones de Paramonga, Chungala, Saña, San Pedro, Pacasmayo y Chan-Chan, que era la capital del Señorío, y que se hallaba situada en las cercanías de la que es hoy ciudad de Trujillo. Tenía Chan-Chan de doce á quince millas de largo por cinco á seis de ancho, con edificios de estructura soberbia y notable, tanto por sus diversas formas cuanto por los adornos plásticos y las arabescas de pinturas brillantes que revestían. Además, toda la ciudad estaba circundada por una gran muralla de dos metros de espesor y veinte metros de altura, adornada con bajos-relieves, y con su respectivo parapeto que coronaba su cima, para su mayor defensa contra ataques ó asaltos posibles. Su imponente fortaleza de Paramunca, en la desembocadura del río Barranca, edificada sobre un cerro de trescientos piés de elevación, revela gran talento de parte de sus constructores, que supieron aprovechar todas las condiciones topográficas del lugar en que se halla edificada. Admirables eran sus grandes obras de irrigación, pues los acueductos, represas y canales distribuía el agua en la ciudad y en los alrededores. La ciudad de Chan-Chan podía considerarse, en ese tiempo, como la más bella de la América Meridional.

Los Curacas ó Régulos del Señorío de los Chimús ejercían un poder absoluto, autocrático. Como los Nazquenses, su civilización se reflejaba en la confección de su artística alfarería, pues contaban para sus trabajos, con artífices muy hábiles.

No eran menos diestros en el tejido de sus telas, las que fabricaban con dibujos caprichosos y con vistosos colores. En su arte de beneficiar los metales, sabían preparar el bronce ligando el cobre con el estaño, metal que utilizaban para fabricar herramientas, lanzas, espadas, mazas de armas y puntas de flechas; y con los metales finos, como el oro y la plata, hacían vasijas primorosamente adornadas con piedras preciosas[119].

El reinado de estos Curacas ó Régulos del Señorío de los Chimús imperó, al parecer, durante varios siglos, hasta que después de muchos reñidos y sangrientos combates, fueron vencidos por las valerosas legiones de los Incas, que, al invadir este territorio, destruyeron completamente la hermosa capital de Chan-Chan.