CIVILIZACION DE LOS PIRHUAS

Según la cronología establecida por el historiador Fernando de Montesinos, el Imperio de los Pirhuas duró cerca de dos mil años y se dividió en cinco épocas, en las cuales gobernaron 95 Emperadores. La cronología de estos Emperadores, expuesta por Montesinos, es la que sigue en esta forma:

1a Epoca.—Fundación del Imperio Pirhua, en cuyo espacio de 305 años hubieron nueve Emperadores, desde el año 2045 hasta el 1740 antes de la Era Cristiana. En esta primera época reinaron los siguientes Emperadores:

2a Epoca.—Apogeo del Imperio Pirhua, que abraza diez y ocho siglos, desde 1740 antes de Cristo hasta el año 59 de la Era Vulgar, gobernando en este dilatado tiempo cincuenta y seis Emperadores, en la forma siguiente:

3a Epoca.—Imperio de Tampu-Tacco, ó sea la época en que los bárbaros invadieron el país y vencieron á los Pirhuas; bárbaros que reinaron allí durante más de cuatro siglos, desde el año 59 hasta el 450 de la Era actual: en ese lapso de tiempo gobernaron catorce Emperadores nombrados por esos mismos bárbaros, que son:

4a Epoca.—Restauración del Imperio Pirhua, en cuyo tiempo gobernaron cuatro Emperadores, desde el año 450 hasta el de 501 de la presente Era, que fueron los siguientes:

5a Epoca.—Decadencia del Imperio Pirhua, desde el año 501 hasta el de 833, ó sea, 332 años, gobernaron diez Emperadores, extingiéndose en es época el larguísimo período del Imperio de los Pirhuas.

En el reinado de Titu-Yupanqui-Pachacuti, décimoséptimo Emperador, una irrupción de bárbaros procedentes del Brasil y de los Andes, taló los campos; pero fortificado el monarca en las montañas de Pucará, trabó con los invasores un sangriento combate, en el que, después de una espantosa carnicería, pereció dicho monarca de un flechazo.

En el reinado de Huillcanota-Amauta, quincuaoctavo Emperador, tuvo lugar la segunda invasión de hordas extranjeras procedentes del Tucumán.

En el reinado de Toco-Cozque, octogésimosegundo Emperador, invadieron simultáneamente el Perú hordas de salvajes procedentes, en partes, de Panamá, de los Andes, y del puerto de Buena-Esperanza[120].

En el último período de los monarcas Pirhuas, el Imperio fué decayendo, hasta llegar á su estado de destrucción y ruina, tan grandes, que con su último Emperador, Inti-Maita-Ccapacc, se derrumbó totalmente, contribuyendo á esta catástrofe la corrupción de los pueblos, que llegó á tal extremo, que los gobernados no daban ninguna obediencia al soberano, y no dándola tenían que venir, para esos pueblos, el obscurantismo, la decadencia, el caos. A la caída del Imperio Pirhua, siguió un interregno de más de doscientos años, durante el cual la mayor parte de esos pueblos, por carecer de gobierno, vivieron en la anarquía, sin culto y sin ningún vínculo de familia y de sociedad, errantes por las vertientes de los Andes, alimentándose de raíces y plantas silvestres, desnudos unos y cubiertos otros con cortezas ó con pieles, sin más albergue que las cuevas y cavernas.

Los cacicazgos y las confederaciones que no cayeron en completa decadencia y permanecieron en un relativo estado semi-social, dedicándose á algunas labores agrícolas, fueron los Collas, de raza Aymará; los Chancas, de raza Quechua; los Sausaseras, Antasayaccos, Huallas, Tampus y Orejones, del Valle del Cuzco; y los Quechuas, de la región del Urubamba, perseverando estos últimos en sostener la adelantada cultura que iniciaron en Tiahuanaco. En la costa andina del Pacífico, varios pueblos conservaron también el grado de civilización que habían adquirido, y fueron, los señoríos de los Chimús, Yungas, Cuis-Manco, Chiquiz-Manco, Chincha, y algunas otras confederaciones de poca extención é importancia, como: los Chachapoyas, Cajamarquinos, Huanuqueños, Huamanguinos, Vilcohuamanos, y Andahuaylas. Pero, estos cacicazgos y estas confederaciones cayeron, más tarde, bajo el dominio de las armas victoriosas de los Incas, los que, mediante las tantas conquistas que realizaron, lograron establecer el más grande Imperio que ha existido en el Continente Americano, Imperio que, á su vez, se aniquiló con la conquista española. ¡Destino inescrutable de las naciones!......